La inteligencia artificial que utiliza el Poder Judicial de San Juan ya tiene nombre protegido. El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) otorgó el título de propiedad de marca mixta sobre “JusticIA”, la plataforma de IA generativa desarrollada por la propia estructura informática de la Justicia provincial.
El registro de marca nueva fue identificado con el N° 3.930.521, bajo el Acta N° 4.720.805 y la Disposición DI-2026-300-APN-DNM#INPI. La inscripción se realizó en la Clase 45 del Nomenclador Internacional de Niza y tendrá vigencia hasta el 25 de agosto de 2036.
La decisión no implica una registración de la inteligencia artificial en sí misma, sino el reconocimiento de derechos marcarios sobre “JusticIA” y los servicios comprendidos en la inscripción. De acuerdo con la información difundida por el Poder Judicial sanjuanino, la protección alcanza, entre otras prestaciones, al apoyo asistido por ordenador en materia de litigios, la certificación de documentos jurídicos, la concesión de licencias vinculadas a servicios jurídicos, propiedad intelectual y software, la consultoría relacionada con el cumplimiento de normas sobre protección de datos y el suministro de información judicial.
Desde la Corte de Justicia provincial destacaron que San Juan se convirtió de este modo en el primer Poder Judicial de la República Argentina en obtener el registro de marca de una plataforma propia de inteligencia artificial generativa.
JusticIA fue desarrollada por la Dirección de Informática del Poder Judicial a partir de lo dispuesto por el Acuerdo General N° 85/2025. Su funcionamiento se encuentra además encuadrado en el denominado “Protocolo de Uso Aceptable”, aprobado mediante el Acuerdo General N° 102/2024, y, según la información institucional, alineado con las previsiones de la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales.
El registro incorpora así otra dimensión al proceso de adopción de inteligencia artificial dentro de los tribunales: además de las reglas destinadas a ordenar su utilización, la protección de datos y la intervención humana en la toma de decisiones, aparece ahora la tutela marcaria de las herramientas tecnológicas desarrolladas por los propios poderes judiciales.
La herramienta se utiliza para asistir distintas tareas vinculadas con la actividad judicial. Entre ellas aparecen la redacción de proyectos, la sumarización de fallos y la transcripción de audiencias. El esquema diseñado por la Corte procura que la incorporación de inteligencia artificial permita reducir tiempos de trabajo sin desplazar la función jurisdiccional: el protocolo preserva expresamente las facultades de los magistrados y la intangibilidad de sus decisiones.
El registro incorpora así otra dimensión al proceso de adopción de inteligencia artificial dentro de los tribunales: además de las reglas destinadas a ordenar su utilización, la protección de datos y la intervención humana en la toma de decisiones, aparece ahora la tutela marcaria de las herramientas tecnológicas desarrolladas por los propios poderes judiciales.
En el caso sanjuanino, el nombre elegido juega precisamente con esa combinación: “JusticIA”, entre Justicia e inteligencia artificial, pasa ahora a contar con protección registral hasta 2036.