El fuero Civil de Río Negro registró 4.154 expedientes nuevos durante el primer semestre de 2026, un 36% más que en el mismo período del año anterior.
El crecimiento se produjo después de dos años consecutivos de disminución de ingresos y estuvo acompañado por una importante participación de los procesos ejecutivos y las sucesiones, según informó el Poder Judicial provincial.
La recuperación del fuero Civil se produce tras una caída marcada en años previos. Según los antecedentes difundidos, las causas civiles habían pasado de 4.597 ingresos anuales en 2023 a 2.056 en 2025.
El dato forma parte del informe estadístico semestral elaborado por el Centro de Planificación Estratégica del Superior Tribunal de Justicia. En el conjunto de la provincia, los principales fueros sumaron 24.048 ingresos entre enero y junio, un 19,6% más que en 2025 y el registro más alto de la serie comparativa de primeros semestres entre 2021 y 2026.
El aumento neto provincial se concentró casi en su totalidad en dos fueros: el Contencioso Administrativo y el Civil. Entre ambos explicaron el 97,4% del incremento total de causas.
El fuero Contencioso Administrativo fue el de mayor variación relativa, con 3.975 expedientes y un alza del 220%. La mayor parte de esa actividad correspondió a ejecuciones fiscales.
El Civil, por su parte, aportó el 27,9% del crecimiento neto provincial. En términos absolutos, el fuero de Familia siguió siendo el de mayor volumen, con 10.432 expedientes nuevos y un incremento interanual de solo 0,7%. El laboral creció un 3% (1.866 causas) y el penal fue el único que registró una baja.
La recuperación del fuero Civil se produce tras una caída marcada en años previos. Según los antecedentes difundidos, las causas civiles habían pasado de 4.597 ingresos anuales en 2023 a 2.056 en 2025.
Esa disminución coincidió con la creación progresiva de los juzgados contencioso-administrativos, que reasignaron parte de las competencias que antes se tramitaban en el fuero civil, especialmente las demandas contra el Estado.
El incremento del primer semestre de 2026 muestra, entonces, una recomposición de la actividad en el ámbito civil propiamente dicho, impulsada en particular por los procesos ejecutivos y las sucesiones.
El balance semestral se elabora a partir de los sistemas de gestión judicial y permite comparar la evolución de la demanda entre períodos y circunscripciones.
El registro de 2026 interrumpe, al menos en el primer semestre, la tendencia de dos años de disminución en el fuero civil y se inserta en un escenario provincial de mayor actividad judicial general.