El Tribunal Superior de Justicia de La Rioja desestimó el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de un hoombre acusado de supuesta estafa procesal en grado de tentativa en concurso medial con un delito de falsedad en documento privado cometido por particular
El conflicto comenzó a raíz del impago de 309,43 euros correspondientes a los honorarios profesionales de la procuradora para defender al acusado en un litigio laboral previo
En este escenario, los magistrados españoles agregaron que el acusado "conocía la existencia de la obligación de pagar que le había indicado tanto su Abogado como la Procuradora, en el sentido en que cada profesional giraba su factura y que lo girado por el Abogado no incluía la del Procurador".
Sin embargo, la maniobra se desvaneció cuando el propio abogado prestó declaración y desmintió taxativamente la autenticidad del escrito
En este escenario, los magistrados españoles agregaron que el acusado "conocía la existencia de la obligación de pagar que le había indicado tanto su Abogado como la Procuradora, en el sentido en que cada profesional giraba su factura y que lo girado por el Abogado no incluía la del Procurador".
El sentencia resaltó que la maniobra delictual pretendía "generar una respuesta judicial en su favor y por lo tanto en perjuicio patrimonial de la Procuradora", perjuicio que finalmente no ocurrió debido a que la profesional logró percibir la totalidad de los honorarios reclamados durante la sustanciación de la causa.