El Poder Judicial de Chubut cuenta con AMUYEN, la herramienta que permite conocer los vínculos entre víctimas y personas denunciadas, la distribución territorial de los casos, los indicadores de riesgo, amenazas, armas, y otros factores.
Tras relevar las estadísticas de la plataforma, se conoció que procesó el año pasado 7.193 denuncias en contexto de violencia de género y familiar, el volumen más alto desde que existe el registro.
El número implica un aumento del 34,12% respecto de las 5.363 presentaciones de 2024 y un incremento acumulado del 85,67% frente a los 3.874 casos de 2021.
El vínculo más frecuente es el de la expareja: aparece en el 48,3% de los casos. Las parejas actuales —convivientes, novios o esposos— representan el 13%. El 38,8% restante corresponde a otros lazos, entre ellos padres, hermanos, padrastros y demás familiares.
El objetivo institucional es detectar patrones y aportar insumos para planificar respuestas judiciales y de otros poderes del Estado, en el marco de la Ley provincial XV-26.
La suba también se expresa en la tasa de denuncias cada 100 mujeres. En 2022 el indicador era de 1,52 sobre una población estimada de 297.999 mujeres; en 2025 llegó a 2,39, con 300.937 mujeres estimadas.
Del total de 2025, el 81% fue encuadrado como violencia de género y el 15,1% como violencia familiar. Más de la mitad de las presentaciones en comisarías (52,8%) ingresó en horario inhábil judicial.
La geografía de los casos es desigual. Comodoro Rivadavia concentró el 36% de las denuncias de 2025; Puerto Madryn, el 21,3%, y Trelew, el 19,8%.
Esas tres circunscripciones reúnen el 77,1% del total provincial. El resto se reparte entre Esquel (8,4%), Rawson (8%), Lago Puelo (4,7%) y Sarmiento (1,7%).
Desde las oficinas de protección se adviertió que los porcentajes más bajos en localidades chicas y en la cordillera deben leerse también a la luz de las distancias y de las dificultades de acceso a comisarías y juzgados de paz.
El vínculo más frecuente es el de la expareja: aparece en el 48,3% de los casos. Las parejas actuales —convivientes, novios o esposos— representan el 13%. El 38,8% restante corresponde a otros lazos, entre ellos padres, hermanos, padrastros y demás familiares.
El cruce de datos señaló, además, un porcentaje alto de consumo problemático de alcohol o drogas entre los agresores; la presencia de niñas, niños y adolescentes como testigos directos en cerca de 1.800 registros; y antecedentes de violencia histórica y recurrente en la pareja en alrededor de 1.780 casos.
El contraste con los femicidios es el dato más duro del relevamiento. El cruce de los hechos letales ocurridos en Chubut entre 2013 y 2025 con los registros judiciales previos indica que el 77% de las víctimas no había formalizado una denuncia ante la policía o los juzgados.
En otro 22% existía conocimiento, en el entorno social o familiar, de una situación de violencia grave que no se tradujo en denuncia ni en intervención estatal preventiva.
El 99% de las víctimas no tenía una medida de protección activa del Poder Judicial al momento del hecho.