El jury de enjuiciamiento contra el suspendido juez federal de Mar del Plata, Alfredo López, puso primera y comenzó con la exposición de la acusación y el descargo del magistrado, quien enfrenta un proceso en el que se definirá si es destituido por publicaciones en la red social X -ex Twitter- consideradas antisemitas y discriminatorias.
Tal como contó Diario Judicial, luego del dictamen de la Comisión de Acusación, López presentó su renuncia, aunque el Poder Ejecutivo no la aceptó y el plenario del Consejo de la Magistratura de la Nación resolvió enviarlo a juicio político.
La acusación sostuvo que sus publicaciones atacaron a una comunidad religiosa, promovieron el hostigamiento digital y difundieron ideas conspirativas. La defensa, por su parte, calificó el proceso como una "persecución ideológica" y sostuvo que el caso involucra la libertad de expresión y la independencia judicial.
"Nunca actué con mala fe ni con ánimo de ofender. Mis opiniones no fueron ataques personales. Tuvieron que buscar con lupa porque no encontraron un tuit que acusara a la comunidad. Este magistrado ha ejercido su función durante 40 años sin ninguna sanción disciplinaria", afirmó López durante su exposición, en la que pidió el rechazo de la "maliciosa" acusación.
El Jurado de Enjuiciamiento está a cargo de los jueces Marcelo Bartumeu Romero (Tribunal Oral Criminal 25 de CABA), Néstor Barral (Cámara Federal de San Martín), la abogada Ana Fernández, los diputados Nicolás Mayoraz (La Libertad Avanza) y Christian Zulli (Unión por la Patria), y las senadoras María Monte de Oca (La Libertad Avanza) y María Florencia López (Unión por la Patria), quien siguió la audiencia por la plataforma Zoom. El proceso continuará durante la semana con la declaración de testigos.
En representación del Consejo de la Magistratura, el senador Luis Juez y el abogado Alberto Maques sostuvieron el pedido de destitución. Juez afirmó que, tras analizar el caso en la Comisión de Acusación, concluyeron de manera unánime que "la conducta del juez López es absolutamente incompatible con lo que un ciudadano común espera de un juez federal".
El senador también señaló que esperaba una actitud reflexiva del magistrado cuando fue citado a ejercer su defensa, con un reconocimiento del error o un pedido de disculpas, pero sostuvo que ello no ocurrió y que López intentó justificar sus publicaciones en el contexto del conflicto en Gaza.
Durante la audiencia, la acusación exhibió parte de los alrededor de 40 posteos que sustentaron el dictamen. Entre ellos mencionó una encuesta sobre "a quiénes son leales los judíos que residen en nuestra patria", un pedido de retuits contra la "judiada (sic) interna y externa", una invitación a responder "a estos fariseos" en referencia al Foro Argentino contra el Antisemitismo y una publicación con la imagen del Gran Rabino de AMIA, Eliahu Hamra, en la que preguntaba: "¿Usarán la Torá (sic) o la Constitución Nacional en la nueva ampliación de la Corte que se viene?".
Las denuncias contra López fueron presentadas por Gabriel Camiser, apoderado de la DAIA; la diputada nacional Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo; y los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda, de la Fundación Apolo.
Para la acusación, López no puede continuar ejerciendo la magistratura. Juez sostuvo además que denuncias anteriores contra el magistrado no prosperaron y consideró que, de haberse aplicado sanciones oportunamente, "no se habría envalentonado". Maques, por su parte, recordó que cuando fue citado a declarar, el juez federal realizó en redes sociales una "convocatoria amenazante".
La defensa, asimismo, negó que existieran actos discriminatorios contra la comunidad judía, cuestionó que las entidades denunciantes hablaran en representación de toda una colectividad y criticó la "teatralización" de la acusación.
Por último, su defensa recordó que López había presentado su renuncia debido a una enfermedad ósea y sostuvo que estaba dispuesto a dejar el cargo, aunque esa dimisión no fue aceptada. También comparó su situación con la del exjuez federal rosarino Marcelo Bailaque, cuya renuncia sí fue aceptada.
En su descargo, López afirmó que no pueden atribuírsele las respuestas de terceros en la red social X y citó un fallo favorable al presidente Javier Milei en la demanda iniciada por la madre de Ian Moche para sostener que los reposteos no implican coautoría.
"La cuestión a determinar trasciende a mi persona y sentará un precedente por primera vez a nivel nacional e internacional. Lo que está en juego son principios de la independencia judicial y la libertad de expresión en asuntos públicos. Como jueces no perdemos la condición de ciudadanos", sostuvo.
Asimismo, aseguró que el juicio político no puede sancionar opiniones personales, al tiempo que destacó que sus publicaciones no derivaron en denuncias penales ni demandas civiles y afirmó que sus mensajes se referían a asuntos públicos vinculados con decisiones de la Corte Penal Internacional. "Denunciar un genocidio no es un acto de odio sino un acto de defensa de los derechos humanos", agregó.
Por último, su defensa recordó que López había presentado su renuncia debido a una enfermedad ósea y sostuvo que estaba dispuesto a dejar el cargo, aunque esa dimisión no fue aceptada. También comparó su situación con la del exjuez federal rosarino Marcelo Bailaque, cuya renuncia sí fue aceptada.