La Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, con los votos de la jueza Alejandra Vázquez y el juez Enrique Catani, ratificó la condena a la firma Miavasa S.A. e incrementó el monto total indemnizatorio tras corroborar el carácter discriminatorio de la desvinculación laboral de un empleado que había atravesado un diagnóstico de tumor renal y posterior nefrectomía.
El expediente evidenció que la desvinculación se produjo con notoria proximidad temporal luego de que el trabajador informara su cuadro de salud y tras un período de reserva de puesto. La empleadora argumentó en la causa la finalización de obras.
"La controversia no radica en determinar si el actor padeció una enfermedad oncológica, extremo que se encuentra suficientemente acreditado mediante la prueba producida en la causa, sino en establecer si el despido dispuesto por la empleadora obedeció a ese estado de salud y, en tal caso, si ésta logró demostrar que la decisión respondió a una causa objetiva y razonable ajena a toda discriminación", explicaron los jueces.
En el caso, la demandada "no logró satisfacer esa carga" pues el despido "fue comunicado sin expresión de causa y recién al contestar la demanda se sostuvo que la desvinculación habría obedecido a la terminación de las obras que el actor tenía asignadas".
Y aclararon: "En ese contexto, reviste particular significación la proximidad temporal existente entre el diagnóstico de la enfermedad y el distracto dispuesto el 13 de marzo de 2023".
En el caso, la demandada "no logró satisfacer esa carga" pues el despido "fue comunicado sin expresión de causa y recién al contestar la demanda se sostuvo que la desvinculación habría obedecido a la terminación de las obras que el actor tenía asignadas".
"Esa explicación, además de no haber sido exteriorizada contemporáneamente al disponerse el distracto, no aparece respaldada por elementos objetivos que permitan tener por acreditada una reorganización empresaria, la supresión del puesto de trabajo o cualquier otra circunstancia ajena al estado de salud del trabajador que justifique la decisión adoptada".
Por otra parte, la prueba testimonial aportada en la causa demostró la existencia de cobros informales de salario. Varios testigos detallaron la mecánica mediante la cual se trasladaban fondos fuera de registro en sobres a través de un vehículo utilitario de la empresa para abonar asignaciones y adicionales en mano.