La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme este jueves la condena a 14 años de prisión dictada contra Jonathan Exequiel López, oriundo de Colonia Caroya, Córdoba, por una serie de delitos sexuales cometidos a través de internet contra menores de edad.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el recurso extraordinario de la defensa por considerar que carecía de fundamentación autónoma al cuestionar la pena y la valoración de la peligrosidad del imputado.
El condenado, mediante engaños —promesas de participación en películas, puestos de modelaje o sorteos con premios— lograba que las víctimas le enviaran fotografías sin ropa. Luego empleaba ese material para amenazarlas y exigir nuevas imágenes o conductas sexuales.
De esta manera, quedó confirmada la sentencia dictada en 2021 por la Cámara en lo Criminal y Correccional N.º 2 de Córdoba.
Según los hechos acreditados en el expediente, el condenado contactó al menos a una docena de niñas de entre 7 y 17 años, tanto de distintas provincias del país como de otros países. Utilizaba perfiles falsos en los que se hacía pasar por una mujer joven.
El condenado, mediante engaños —promesas de participación en películas, puestos de modelaje o sorteos con premios— lograba que las víctimas le enviaran fotografías sin ropa. Luego empleaba ese material para amenazarlas y exigir nuevas imágenes o conductas sexuales.
En uno de los casos, contactó a una niña de 10 años y le pidió imágenes de sus hermanos menores, a quienes involucró en prácticas sexuales. Cuando la menor se negó a filmar un video con su hermano, el hombre la amenazó con que iría presa.
A otra adolescente le ofreció un puesto de modelaje, le pidió que exhibiera partes de su cuerpo en una videollamada y luego la coaccionó con publicar el material si no accedía a filmarse con su pareja a cambio de dinero. En otro episodio, advirtió a una menor que sabía a qué colegio concurría y la amenazó con dañar a su familia si no cumplía con sus exigencias.
Durante el allanamiento de su domicilio se secuestraron 1.220 imágenes de mujeres y niñas en situaciones sexuales explícitas, además de múltiples tarjetas SIM, elementos que la fiscalía interpretó como prueba de una planificación deliberada para captar la atención de los menores.
La Cámara cordobesa lo condenó en mayo de 2021 en el marco de un juicio abreviado. En diciembre de 2023, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba rechazó el recurso de casación.
En esa oportunidad, el tribunal provincial subrayó la humillación padecida por una de las víctimas y las secuelas psicológicas evidenciadas en las pericias realizadas a los menores.
La defensa insistió ante la Corte Suprema en que las decisiones de los tribunales locales habían sido arbitrarias. El máximo tribunal desestimó esos argumentos.