La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revocó la denegatoria de prisión domiciliaria y le concedió el beneficio a una mujer, priorizando el interés superior de sus hijos de 8 y 11 años.
El tribunal integrado por los jueces Ignacio Rodríguez Varela y Hernán Martín López ponderó el impacto de la detención en el núcleo familiar, más allá de la edad de los menores que, explicaron, no es un determinante para otorgar la prisión domiciliaria.
Los magistrados enfatizaron también la opinión del defensor público que explicó que la mujer detenida “ha sido históricamente su única figura parental activa, sostén afectivo, económico y organizativo del núcleo familiar y su detención produjo un cambio negativo en la vida cotidiana de los niños, quienes quedaron privados de su principal figura de apego y contención”.
La mujer ejerce el cuidado exclusivo de los menores ante la ausencia del padre en el extranjero, vio alterada la dinámica hogareña: los niños quedaron a cargo de la abuela materna, quien se mudó temporalmente a Quilmes durante la semana para facilitar su asistencia escolar, regresando los fines de semana a la Ciudad de Buenos Aires.
Los informes incorporados a la causa destacaron las dificultades de esta dinámica. La abuela se encuentra afectada por problemas de movilidad en las rodillas y con un esposo que sufrió dos infartos agudos de miocardio en los últimos dos años.
Ene se marco, manifestó en la entrevista con la trabajadora social que "necesitaría a alguien que me ayude, yo tuve que dejar mi casa en Capital, sino tenía que sacarlos de la escuela […] por ahora están sin colegio para el año que viene, me dicen que tiene que hacer todo la mamá, ni siquiera los puedo llevar al médico, porque no tengo el DNI”.
Además, se destacó que uno de los niños desarrolló tos crónica desde la ausencia materna, y la rutina diaria implica traslados prolongados que exceden las capacidades de la abuela.
Uno de sus hijos aseguró: “es una persona buena, no es una persona mala, yo la extraño mucho a mi mamá, la necesito, no es lo mismo estar con mi abuela, a mi mamá yo la necesito […] me cambio la vida, ya no soy igual, no soy la misma persona […] ella se tomaba su tiempo para hacer la comida, se preocupaba por nosotros […] toda la familia está mal, sobre todo nosotros, me gustaría que dejen que mi mamá esté de nuevo en mi casa, porque la necesitamos mucho, necesitamos tenerla en casa”.
Los magistrados enfatizaron también la opinión del defensor público que explicó que la mujer detenida “ha sido históricamente su única figura parental activa, sostén afectivo, económico y organizativo del núcleo familiar y su detención produjo un cambio negativo en la vida cotidiana de los niños, quienes quedaron privados de su principal figura de apego y contención”.
Por lo expuesto, los camaristas resolvieron incluir a la mujer en el Programa de Asistencia a Personas bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia y le prohibió el contacto por cualquier medio con damnificados y testigos en la causa.