12 de May de 2026
Edición 7452 ISSN 1667-8486
Próxima Actualización: 13/05/2026
Diario Judicial

Sin pensamiento crítico, la IA te vuelve mediocre

La inteligencia artificial ofrece velocidad innegable en el trabajo jurídico. Pero la eficiencia sin pensamiento crítico genera abogados mediocres. Este análisis examina por qué el criterio jurídico permanece irreemplazable y cómo integrar correctamente estas herramientas sin resignar lo que fundamentalmente define al profesional del Derecho en la actualidad.

(Imagen generada por IA con tecnología DALL-E 3)
Por:
Francisco
Leiva
Retamal
Por:
Francisco
Leiva
Retamal

Introducción

La inteligencia artificial ha impactado de lleno en el campo del Derecho. Los abogados que la integran obtienen ventajas significativas respecto de quienes la rechazan. Sin embargo, en medio del entusiasmo por la eficiencia, se oculta un riesgo frecuentemente ignorado: la confusión entre productividad aparente y trabajo efectivamente 

Es posible redactar escritos en minutos, resumir expedientes extensos, obtener análisis preliminares mediante simples prompts. Esa velocidad es real. Pero puede enmascarar un peligro mayor: la pérdida progresiva del pensamiento crítico. Toda herramienta innovadora presenta riesgos inherentes. Cuando el abogado se acostumbra a no verificar, cuando deja de ejercitar su criterio jurídico, la dependencia se instala. Y en ese punto, ya no delega tareas, renuncia a su responsabilidad profesional.
 

El rol del pensamiento crítico

El pensamiento crítico es indispensable para el Derecho. Consiste en un “complejo proceso de deliberación y toma de decisiones, orientado a dirimir racionalmente creencias y acciones concretas, en el contexto de un problema determinado y sobre ciertas bases específicas” (Fierro y Di Doménico, 2017)Esta capacidad se vincula intrínsecamente con la Lógica, siendo el estudio de los métodos y principios que se usan para distinguir el razonamiento correcto del incorrecto.2 El ejercicio profesional del abogado se sostiene en esta estructura lógica. Recurre tanto a razonamientos inductivos (utilizando probabilidades y analogías para probar los hechos de un caso) como deductivos. El silogismo jurídico, característico de demandas y recursos, responde a esta estructura: premisa mayor (norma), premisa menor (hechos) y conclusión (subsunción de los hechos en la ley).

Si el profesional no comprende estas estructuras, difícilmente podrá detectar cuándo una herramienta genera un razonamiento incorrecto. Allí radica el verdadero riesgo: no la velocidad, sino la ceguera ante lo erróneo.

 

La IA como herramienta complementaria, no sustitutiva

Delegar tareas mediante inteligencia artificial no es problemático en sí mismo. Estas herramientas aportan valor en múltiples aspectos: redacción inicial de documentos, organización de información, generación de esquemas, análisis preliminar de casos, confección de informes para clientes, análisis de expedientes y sentencias, diseño de planes de acción estratégicos.

La integración correcta ocurre cuando se limita el uso de la IA a la automatización de tareas repetitivas que insumen considerable tiempo, liberando al jurista para concentrarse en lo medular: la estrategia del caso, la teoría del caso, el razonamiento jurídico. En esta ecuación, el abogado cumple el rol de jurista, no de mero acelerador de procesos.
 

El tipo de abogado que destacará en los próximos años será aquel que utilice la IA con criterio para acelerar tareas repetitivas de bajo valor agregado.


Existen herramientas diseñadas específicamente para esta función. Claude Cowork, por ejemplo, funciona como agente autónomo dentro del entorno del profesional, capaz de ejecutar búsquedas de novedades jurídicas semanales, organizar archivos, automatizar tareas administrativas. Alternativas como Manus o Comet ofrecen funcionalidades similares. El denominador común es liberar tiempo dedicado a lo repetitivo para que el abogado trabaje en lo que la máquina no puede replicar: el razonamiento.

Pero existe un límite infranqueable: la validación, el control y la decisión final no pueden externalizarse. El abogado permanece siendo responsable de cada palabra que firma, haya sido redactada por él o asistida por una herramienta.
 

El diferencial competitivo: criterio en el uso de la IA

El tipo de abogado que destacará en los próximos años será aquel que utilice la IA con criterio para acelerar tareas repetitivas de bajo valor agregado. El verdadero desafío del jurista es aprender a integrar estas herramientas sin abandonar el trabajo sobre su propio razonamiento, sin dejar de aprender lógica, sin renunciar a pensar mejor.

Todo profesional que utilice inteligencia artificial sin criterio será menos profesional. Los casos documentados de abogados que recurren a IA para búsqueda de jurisprudencia pero la utilizan incorrectamente demuestran esto.3 Fallos que no existen, razonamientos que no se sostienen, conclusiones erradas. Llevar eso a un escrito constituye negligencia

No se trata de si la IA debe o no utilizarse. La pregunta que importa es en qué condiciones. Quien la utilice para automatizar lo repetitivo y liberar espacio intelectual para el razonamiento profundo contará con una ventaja clara. Quien la use como sustituto del razonamiento probablemente será más rápido, pero menos preciso.

Consideraciones finales

El desafío del abogado actual no es competir con la tecnología, sino integrar su uso sin resignar aquello que define su rol profesional: el razonamiento jurídico sólido. El verdadero diferencial es saber cómo usarla y eso requiere construcción permanente del pensamiento crítico, formación continua, lectura profunda de obras fundamentales que fortalezcan la capacidad de razonamiento.

Quien comprenda esta ecuación (IA como complemento y no como reemplazo) estará en condiciones de enfrentar los cambios que la profesión atraviesa. Quien no, probablemente se quede en el pasado, pero no por rechazar la tecnología, sino por haber renunciado a lo que hace irreemplazable al abogado: su criterio.

 

Referencias:

1 Fierro, C., & Di Doménico, M. C. (2017). Enseñanza y formación universitaria en Psicología en Argentina: Caracterización de una taxonomía del pensamiento crítico. Cuadernos de Neuropsicología, 11(1), 30–67

2Copi, I (2007) Introducción a la Lógica. Buenos Aires. Eudeba

3Ver Cám. Apelación en lo Civil y Comercial. Sala 02. Rosario, Santa Fé (2025) “Giacomino, César Adrián y otros c/ Monserrat, Facundo Damián y otros s/ Daños y Perjuicios”.  Recuperado de la base de datos SAIJ. Id SAIJ: FA25099003. 20/08/2025 y Juzgado Civil y Comercial común 10ma nominación. San Miguel de Tcuman, Tucumán “O.F.C. c/ Booking. Com Argentina S.R.L y otro s/ Daños y Perjuicios”. Recuperado de la base de datos de SAIG  FA26240000. 02/02/2026


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