La Justicia federal de los Estados Unidos comenzó a tramitar una demanda por presunta infracción a los derechos de autor contra la actriz y figura pública Megan Fox, a raíz de la publicación en su cuenta de Instagram de una fotografía tomada por un profesional independiente, sin licencia ni autorización previa del titular del derecho.
La acción fue iniciada por Edwin Blanco, fotógrafo freelance que trabaja para agencias internacionales de noticias y contenidos editoriales, ante el United States District Court for the Central District of California, bajo los autos “Blanco, Edwin v. Megan Fox”, Case No. 2:26-cv-00758.
Según surge de la demanda, el conflicto se originó por la utilización de una imagen captada durante una fiesta de Halloween realizada en la ciudad de Los Ángeles, en la que la demandada aparece caracterizada como un personaje de la película Kill Bill. La fotografía habría sido posteriormente publicada en la red social Instagram, en la cuenta identificada como @meganfox, sin que mediara contacto con el autor ni contrato de licencia.
"El Sr. Blanco posee los derechos de autor de una imagen fotográfica que muestra a Megan Fox vestida como un personaje de la película Kill Bill mientras asiste a una fiesta de Halloween en Los Ángeles (la "Imagen"). 11. Dentro de los 90 días posteriores a su primera publicación, la Imagen se registró en la Oficina de Derechos de Autor de EE. UU. con el número de registro VA 2-375-169 (vigente a partir del 10 de noviembre de 2023). 12. El Sr. Blanco capturó la Imagen para documentar y destacar el evento en sí, no para centrarse específicamente en la Sra. Fox. Sin embargo, la Sra. Fox utilizó la Imagen para sus propios fines sin contactar al Sr. Blanco ni solicitar una licencia.”
En su presentación inicial, el actor sostiene que es el titular exclusivo de los derechos de autor de la imagen en cuestión, la cual fue registrada ante la U.S. Copyright Office dentro del plazo legal, bajo el Registro N.º VA 2-375-169, con fecha efectiva 10 de noviembre de 2023.
“El Sr. Blanco posee los derechos de autor de una imagen fotográfica que muestra a Megan Fox vestida como un personaje de la película Kill Bill mientras asiste a una fiesta de Halloween en Los Ángeles (la "Imagen"). 11. Dentro de los 90 días posteriores a su primera publicación, la Imagen se registró en la Oficina de Derechos de Autor de EE. UU. con el número de registro VA 2-375-169 (vigente a partir del 10 de noviembre de 2023). 12. El Sr. Blanco capturó la Imagen para documentar y destacar el evento en sí, no para centrarse específicamente en la Sra. Fox. Sin embargo, la Sra. Fox utilizó la Imagen para sus propios fines sin contactar al Sr. Blanco ni solicitar una licencia.”, se lee en los fundamentos de la demanda.
Según la presentación, a la que accedió este medio, la imagen fue utilizada para promocionar las apariciones públicas de la señora Fox, aumentar la interacción de los usuarios, incrementar la viralidad del contenido y otorgar credibilidad a los materiales de su marca, lo que contribuyó a potenciar el crecimiento, alcance y la percepción de autoridad digital de la actora. Por lo tanto, el uso no autorizado de la imagen por parte de Fox tiene un carácter comercial, destinado a su autopromoción.
Asimismo, según la información y la creencia de la parte actora, la demandada sabía que, debido a la representación que la imagen hace de ella, los usuarios se sentirían atraídos a visualizarla, aumentando la probabilidad de que se suscribieran y siguieran sus cuentas en redes sociales, participando y compartiendo el contenido, con lo que se amplificaba su alcance e influencia en línea.
El demandante solicitó que el tribunal declare que la publicación del contenido sin autorización constituye una infracción a los derechos reconocidos en el 17 U.S.C. § 106, y reclama el resarcimiento de los daños sufridos como consecuencia del uso no consentido de la obra.
En virtud del registro oportuno de la fotografía, el actor manifestó su intención de optar por daños legales (statutory damages) conforme el 17 U.S.C. § 504(c), los cuales pueden oscilar entre USD 750 y USD 30.000 por infracción, y hasta USD 150.000 en caso de que el tribunal considere acreditada la existencia de infracción dolosa o con conocimiento de la ilegalidad.
Asimismo, la demanda incluye el pedido de medidas cautelares, entre ellas una orden de cese de uso de la imagen, la remoción del contenido publicado y la entrega o inutilización de las copias digitales, conforme lo previsto por el 17 U.S.C. § 503.