El presidente del Superior Tribunal de Justicia de Corrientes, Guillermo Horacio Semhan, encabezó este martes la primera reunión de trabajo del año con directores, jefes y responsables de las áreas administrativas del Poder Judicial, en la que delineó los principales ejes de gestión para 2026.
Entre los lineamientos centrales se destacaron el fortalecimiento de la comunicación interna, el trabajo colaborativo y el compromiso con la austeridad en el uso de los recursos.
En otro tramo del encuentro, Semhan llamó a ejercer una administración responsable de los recursos públicos y sostuvo que la austeridad debe guiar el trabajo cotidiano durante 2026.
El encuentro se desarrolló a las 9 de la mañana en el Salón de Acuerdos “Patria, Libertad y Constitución” y marcó el inicio formal del ciclo de trabajo para el personal jerárquico administrativo, incluidos quienes se desempeñaron como subrogantes durante la feria judicial.
Durante la reunión, el titular del STJ subrayó la importancia de optimizar los canales de diálogo entre las distintas dependencias que integran la estructura administrativa del Poder Judicial. En ese sentido, afirmó que una comunicación fluida y transversal resulta clave para coordinar esfuerzos y mejorar el funcionamiento interno.
“La comunicación entre las áreas no es solo una cuestión organizativa, sino un requisito indispensable para trabajar de manera conjunta con un objetivo claro: brindar un mejor servicio de justicia a la ciudadanía”, expresó Semhan ante los presentes.
El presidente del máximo tribunal provincial remarcó además que la tarea administrativa constituye un pilar esencial para el desarrollo de la función jurisdiccional, y que una gestión eficiente impacta de forma directa en la calidad de la respuesta judicial que se brinda a la sociedad correntina.
En otro tramo del encuentro, Semhan llamó a ejercer una administración responsable de los recursos públicos y sostuvo que la austeridad debe guiar el trabajo cotidiano durante 2026.
En esa línea, instó a los responsables de las distintas áreas a optimizar el uso de los insumos y del tiempo institucional.
Asimismo, promovió una cultura de cuidado de los bienes del Estado, orientada a maximizar la eficiencia sin resignar la calidad de los procesos ni el cumplimiento de las funciones esenciales del Poder Judicial.