A pocos días del desembarco en Netflix de la serie sobre la vida de Moria Casán, la reconstrucción del vínculo de una década entre la diva y el empresario Luis Vadalá desató un severo conflicto legal. Ingrid, la hija mayor del comerciante fallecido en 2023, confirmó que impulsará una demanda formal que alcanzará tanto a la empresa productora como a la plataforma de contenidos.
El desencadenante del reclamo radica en el tratamiento dramatizado de la figura de Vadalá. La familia objeta especialmente las secuencias en las que se exhibe un presunto consumo desmedido de sustancias, así como el modo en que se retratan sus orígenes sociales y su labor en un taller mecánico, pasajes que consideran una caricaturización despectiva e injusta de su persona.
Aunque la accionante prefirió no dar testimonios en televisión, transmitió su postura a través del programa LAM. Según su visión, las situaciones que rodearon tanto el inicio como la separación del matrimonio —celebrado en Miami en 1990 y extendido por diez años— fueron drásticamente distorsionadas en el guion. Asimismo, desmintió cualquier insinuación sobre irregularidades financieras posteriores a la ruptura, señalando que las dificultades económicas que enfrentó su padre en sus últimos años contradicen esa narrativa.
Al haber convivido de forma directa con la pareja durante su infancia y juventud —entre los 12 y los 21 años—, la querellante sostiene que el relato audiovisual atenta contra la intimidad y el recuerdo de su padre, deformando la verdad de lo vivido en el ámbito privado.