El precio de productos que compramos todos los días, como alimentos, combustibles o la adquisición de tecnología pueden incrementarse con su desvalorización.
Los operadores de Forex están especialmente pendientes de las fluctuaciones de las monedas de todo el mundo. Lo hacen a través de plataformas especializadas como MetaTrader 5, una poderosa herramienta para el trading. Están al tanto de las variaciones del tipo de cambio y de sus efectos en las oportunidades de inversión, en la economía real y en las decisiones que se deben tomar cada día sobre las finanzas.
En un análisis profundo cabría preguntarse ¿qué implica exactamente que una moneda se devalúe? ¿Es siempre algo malo? No hay una sola respuesta. Este tipo de situaciones perjudica a algunos. Pero también están aquellos que logran obtener ganancias a partir de un cambio más competitivo. A continuación, analizaremos diversos aspectos que involucran estos sucesos y cómo afectan la economía global.
Que una moneda se deprecie implica que se va a necesitar más dinero de esa moneda para adquirir otra divisa. Por ejemplo, el dólar estadounidense o el euro.
Si antes se requería de 10 unidades de una moneda para comprar un dólar y ahora tiene un costo de 12, dicha moneda ha perdido valor frente al dólar.
La pérdida de posición suele suceder gradual o velozmente, en función de diversas situaciones políticas y económicas.
Hay más de un factor detrás de este suceso, muchas veces son síntomas de crisis que afectan a una nación.
Es lo que sucede cuando aumentan de forma ininterrumpida los precios de los bienes, sobre todo, los que se consumen cotidianamente. Esto significa que la moneda está perdiendo su poder adquisitivo, y el atractivo para los inversores.
Las tasas determinadas por los bancos centrales influyen en la cotización de las divisas. Cuando son bajas, los rendimientos son también bajos y poco atractivos para la inversión. Esto pone presión sobre su moneda, reduciendo su valor.
Los conflictos políticos, las crisis institucionales o la falta de rumbo en las políticas económicas, genera un bajo interés en una moneda. El clima de incertidumbre motiva a su vez a los inversores a cambiar sus operaciones a monedas o bienes de mayor confiabilidad.
Las tensiones geopolíticas, crisis financieras globales, enfrentamientos bélicos o desaceleraciones económicas también pueden perjudicar el comportamiento de las monedas.
El mercado cambiario es especialmente sensible a sucesos que inquietan a diversas partes del mundo.
Por supuesto, los primeros perjudicados son los consumidores, quienes tendrán problemas en diversos aspectos de su vida económica.
Si una moneda se deprecia, el precio de bienes importados aumentará. Por lo tanto, tecnologías, medicamentos, vehículos y electrodomésticos serán más caros.
Quienes planeen visitar otros países durante su descanso, también experimentarán el incremento de costos. Necesitarán más dinero local para comprar dólares, euros u otro tipo de divisas, pagar pasajes, estadías y los gastos básicos de las vacaciones.
Hoy en día es usual contratar servicios internacionales, que usualmente están en dólares o euros. Por lo tanto, el uso de plataformas internacionales, y suscripciones en general serán también más costosos.
La operatoria de las empresas que deban adquirir productos importados también se verá afectada por el incremento de la moneda.
Como muchas otras cosas el precio de materias primas, maquinarias o tecnologías importadas aumentará, si la divisa local pierde valor. Por lo tanto, disminuirán también sus márgenes de ganancias.
Como es usual en la globalización, diversas industrias hacen uso de componentes fabricados en el exterior. Otro factor que tenderá a disminuir sus ganancias.
En contrapartida, hay otros sectores que pueden sacar provecho de la cotización menor de una divisa.
La disminución en el valor de una moneda hace que los productos de un país sean más económicos y atractivos para los compradores extranjeros.
Dicha diferencia puede favorecer a las compañías exportadoras, debido a que sus bienes se vuelven más competitivos de acuerdo con los mercados globales.
Puede ser una buena oportunidad para sectores como la agricultura, minería o industrias manufactureras.
Los precios más baratos van a atraer a los turistas, quienes se verán inclinados a conocer los destinos turísticos de dicho país. Una oleada de este tipo de visitantes incrementa los márgenes de beneficios de industrias relacionadas, como la hotelera, comercios y restaurantes.
Los gobiernos tratan de estabilizar su moneda para evitar los trastornos que significan para una población. Para eso tratan de implementar en sus políticas monetarias modificaciones en sus tazas de interés, intervenir en el mercado cambiario y ajustar la cantidad de dinero en circulación.
El objetivo es restablecer la confianza de los inversores y controla cualquier posible volatilidad cambiaria.
La devaluación monetaria es un hecho complejo cuyos efectos son diferentes en cada sector económico. Consumidores e importadores suelen verse perjudicados, mientras que los exportadores y la industria turística, son beneficiados con mayores ganancias.