En poco más de dos semanas, la Justicia Civil y Comercial de Neuquén dejará atrás un modelo procesal con más de cinco décadas de vigencia. El próximo 1 de agosto comenzará a regir el nuevo Código Procesal Civil Adversarial (CPCA), aprobado por la Ley 3551 y promulgado en diciembre pasado, que reemplazará al código vigente desde 1975.
La reforma alcanzará a los conflictos civiles y comerciales más habituales, entre ellos sucesiones, alquileres, deudas, contratos y reclamos por daños. El nuevo sistema propone procedimientos más ágiles, digitales y orales, con un mayor protagonismo de las partes y un juez que concentrará su función en garantizar la imparcialidad y el debido proceso.
Entre las principales novedades figura la digitalización de los expedientes. La mayoría de los procesos se tramitará de manera electrónica, con notificaciones por medios digitales y una reducción del uso del papel. Además, los edictos judiciales serán gratuitos y se publicarán de forma online. Quienes no cuenten con acceso a la tecnología podrán continuar presentando documentación en formato papel, según detallaron.
El nuevo código también prioriza la oralidad y la concentración de los actos procesales mediante audiencias, con el objetivo de reducir tiempos innecesarios y mejorar la calidad de las decisiones judiciales.
Otra de las modificaciones centrales es el papel que asumirán quienes intervienen en el proceso. Las personas y empresas involucradas en un juicio deberán impulsar sus causas, presentar las pruebas y sostener sus posiciones en igualdad de condiciones, mientras que el juez pasará a desempeñar un rol centrado en garantizar la imparcialidad, el debido proceso y dictar la resolución correspondiente.
La elaboración del Código Procesal Civil Adversarial fue impulsada por los tres Poderes del Estado a través de una Comisión Interpoderes.
La reforma simplifica, además, la estructura de los procesos. A partir de agosto existirán dos vías principales: el proceso ordinario, basado en audiencias orales, y el proceso sumarísimo, previsto para los casos de menor complejidad que requieran una resolución más rápida.
También se modificará el acceso al beneficio de litigar sin gastos. Desde la entrada en vigencia del nuevo código, podrá solicitarse mediante una declaración jurada, sin necesidad de iniciar un trámite judicial independiente.
La elaboración del Código Procesal Civil Adversarial fue impulsada por los tres Poderes del Estado a través de una Comisión Interpoderes. Según se informó, el proceso incluyó un recorrido por las siete regiones de la provincia y contó con la participación del Colegio de Abogados, la Universidad Nacional del Comahue, la Universidad Católica de Salta, organizaciones civiles y operadores judiciales.