
La Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó el rechazo de una demanda iniciada por un estudiante de educación física que reclamaba daños y perjuicios tras sufrir una lesión en un partido de fútbol universitario.
El caso se originó a partir de un hecho ocurrido en noviembre de 2018 durante un torneo organizado en el marco de los Juegos Universitarios Regionales (JUR). El demandante, alumno del Instituto José Ingenieros y jugador del equipo representativo de la institución, sufrió un corte en el labio luego de recibir un golpe accidental de un compañero mientras disputaban una pelota aérea.
El reclamo fue dirigido contra el Instituto José Ingenieros y el Club Atlético Obras Sanitarias de la Nación, entidades a las que atribuyó responsabilidad por no haber garantizado condiciones de seguridad suficientes durante el evento deportivo.
El planteo fue rechazado en primera instancia. En concreto, la jueza grado consideró que quienes practican fútbol —incluso en forma amateur— aceptan voluntariamente los riesgos normales derivados del juego y que las lesiones producidas dentro de ese marco no generan automáticamente derecho a indemnización.
El Tribunal destacó que el episodio ocurrió durante una jugada habitual, sin infracción grave ni maniobra antirreglamentaria por parte del jugador involucrado.
En este marco, la Cámara Civil confirmó esa postura. En el voto principal, el juez Roberto Parrilli recordó que “todo deporte lleva ínsita la posibilidad de padecer ciertos daños” y que los participantes asumen los riesgos propios del desarrollo normal del juego, salvo que existan conductas desleales, temerarias o violaciones manifiestas al reglamento.
El Tribunal destacó que el episodio ocurrió durante una jugada habitual, sin infracción grave ni maniobra antirreglamentaria por parte del jugador involucrado. Además, señaló que el propio actor no había alegado una acción temeraria ni defectos en la organización del torneo o en las instalaciones deportivas.