
El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro estableció que el vencimiento del plazo fijado para el cumplimiento de las reglas de conducta en una condena condicional no impide al Poder Judicial continuar con el control y la supervisión de posibles incumplimientos ocurridos durante ese período.
La doctrina legal unificó el criterio en la provincia y obliga a los tribunales inferiores a aplicar esta interpretación del artículo 27 bis del Código Penal.
“El agotamiento del plazo no equivale automáticamente a una declaración de cumplimiento de las reglas de conducta y que el procedimiento de control puede desarrollarse incluso después de vencido ese término, siempre que el presunto incumplimiento hubiera ocurrido dentro del período establecido”, sostuvo el tribunal.
El caso se inició en septiembre de 2025, cuando el Juzgado de Ejecución de Cipolletti archivó las actuaciones al considerar que había expirado el plazo de las reglas de conducta impuestas en una condena de ejecución condicional.
La Fiscalía impugnó esa medida y obtuvo una revocatoria en primera instancia, pero el Tribunal de Impugnación, por mayoría, confirmó que la potestad jurisdiccional para supervisar había caducado con el mero transcurso del tiempo.
Tras admitir el recurso extraordinario, el STJ convocó a una audiencia con participación del Fiscal General, el Defensor General y el propio condenado.
En su fallo, el máximo tribunal provincial analizó el alcance del artículo 27 bis del Código Penal y concluyó que el plazo previsto en esa norma representa el tiempo otorgado al condenado para cumplir las obligaciones impuestas, pero “no funciona como un límite fatal” para adoptar decisiones posteriores vinculadas a incumplimientos producidos dentro de ese lapso.
“El agotamiento del plazo no equivale automáticamente a una declaración de cumplimiento de las reglas de conducta y que el procedimiento de control puede desarrollarse incluso después de vencido ese término, siempre que el presunto incumplimiento hubiera ocurrido dentro del período establecido”, sostuvo el tribunal.
Los ministros rechazaron además la aplicación analógica de las normas del Código Civil y Comercial sobre caducidad de derechos, al considerar que se trata de institutos jurídicos con finalidades distintas al régimen de ejecución penal.
Una interpretación restrictiva, advirtieron, podría convertir la condena condicional en “una dispensa prácticamente automática” de la pena cuando el incumplimiento se detectara cerca del vencimiento del plazo.