Con la publicación del decreto 2131/02 en el Boletín Oficial se cierra un ciclo iniciado el pasado lunes a la tarde cuando Gustavo Bossert presentaba su renuncia, donde confesaba que se había hartado por “los injustos daños sufridos, los infundados cargos que en su momento se me hicieron y respondí adecuadamente y la interminable espera que, por motivos ajenos a la razón y al Derecho, debí soportar hasta que, por fin, la H. Cámara de Diputados logró reunirse y dejar en claro, por amplia mayoría, la sinrazón de dichos cargos, en los que fueron manifiestos los desaciertos jurídicos”.
El decreto 2131/02, firmado ayer por el presidente Duhalde se limita a tomar nota de la renuncia presentada y le da la despedida al ahora ex ministro con un escueto “Acéptase la renuncia presentada por el señor doctor Gustavo Alberto BOSSERT (Mat. Nº 6.026.423), al cargo de JUEZ DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN”.
Como se recordará, inmediatamente despues de que la Cámara de Diputados mandara al archivo el dictamen acusatorio contra los nueve integrantes del Máximo Tribunal, se desató en el seno de la Corte una disputa verbal –a través de los medios— entre los jueces que mayor cantidad de cargos por presunto mal desempeño en sus funciones habían recibido en el dictamen acusatorio y los que tenían un menor numero de imputaciones, entre los que se encontraba Bossert. Incluso el ministro Adolfo Vázquez sostuvo con ironía que iba a proponer a Bossert como candidato a presidente de la Corte porque “es el mejor”, a la vez que le endilgó tener “fatiga moral”.
dju / dju