
Mediante la desestimación de los recursos presentados por la defensa, el máximo tribunal dejó firme la condena a nueve años de prisión impuesta a Pablo Torres Lacal por la muerte de Manuel Storani, hijo del dirigente radical, ex diputado y consejero de la magistratura, Federico Storani, de su madre Ángeles Albarracín y de Francisco Javier Gotti.
La decisión fue adoptada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes rechazaron la queja de la defensa mediante la aplicación del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Con ello quedó agotada la vía recursiva y firme la sentencia condenatoria.
El caso había llegado a la Corte luego de un extenso recorrido judicial. En octubre de 2025, la Suprema Corte de Justicia bonaerense había rechazado los planteos defensivos contra la condena. Antes, el Tribunal de Casación Penal de la provincia había confirmado el fallo dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de San Isidro, que a fines de 2023 condenó a Torres Lacal por homicidio simple y le impuso una pena de nueve años de prisión.
La tragedia ocurrió en la medianoche del 31 de marzo de 2016 en el Canal Vinculación, en el Delta de Tigre. Manuel Storani, de 14 años, navegaba junto a su madre y otras cuatro personas a bordo de la lancha Mad II cuando fueron embestidos por la Shark II, conducida por Torres Lacal.
Durante el juicio, la defensa sostuvo que se había tratado de un accidente inevitable. Sin embargo, los magistrados concluyeron que las circunstancias acreditadas en el debate excedían el marco de un mero hecho culposo y justificaban la atribución de una conducta dolosa.
La tragedia ocurrió en la medianoche del 31 de marzo de 2016 en el Canal Vinculación, en el Delta de Tigre. Manuel Storani, de 14 años, navegaba junto a su madre y otras cuatro personas a bordo de la lancha Mad II cuando fueron embestidos por la Shark II, conducida por Torres Lacal.
Según la reconstrucción efectuada durante el proceso, la embarcación comandada por el acusado apareció de manera sorpresiva y a gran velocidad. El impacto se produjo sobre el lateral donde se encontraban Manuel y Ángeles Albarracín. Ambos murieron como consecuencia de la colisión, al igual que Francisco Javier Gotti, uno de los ocupantes de la Shark II.
Los testimonios incorporados al juicio describieron a los tripulantes de la embarcación de Torres Lacal como exaltados en los momentos previos al choque. Si bien los estudios toxicológicos arrojaron resultados negativos, uno de los acompañantes reconoció haber consumido alcohol antes de iniciar la navegación.
De ese modo quedó firme la pena impuesta y se habilitó la ejecución de la orden de detención que había sido diferida hasta la conclusión definitiva del proceso.