
El Poder Judicial de Tucumán completó la digitalización total de los expedientes penales al remitir las últimas 160 causas físicas pendientes, con lo que se eliminó por completo el uso de papel en el fuero penal.
El proceso, iniciado en 2020 de manera progresiva, finalizó en abril de 2026 y representa un hito en la modernización tecnológica del sistema judicial provincial.
La transición al expediente digital ya era una realidad en muchos trámites civiles y administrativos, pero el fuero penal representaba uno de los últimos bastiones del papel por la complejidad y sensibilidad de las causas.
La tarea fue llevada adelante por la Oficina de Digitalización de la Corte Suprema de Justicia en coordinación con la Oficina de Gestión del Período de Resolución de Causas Pendientes. Ambas dependencias trabajaron de forma conjunta para digitalizar los expedientes de los Juzgados de Instrucción Conclusional Nº 1 y Nº 2, así como los de la Cámara Penal Conclusional.
En una primera etapa se completó la digitalización integral del Juzgado Nº 2, luego, con la creación del área específica de gestión de causas pendientes, se organizaron cuatro equipos de trabajo con turnos matutino y vespertino que permitieron avanzar hasta terminar con el Juzgado Nº 1.
El proceso siguió un orden de prioridades que incluyó causas con personas privadas de la libertad, homicidios culposos, abuso sexual, robo agravado y juicios especiales.
Cada expediente pasó por etapas rigurosas: recepción y control de la documentación, acondicionamiento físico, escaneo de fojas, verificación de calidad, generación de un documento digital con tecnología OCR (Reconocimiento Óptico de Caracteres), firma electrónica y carga en el Sistema de Administración de Expedientes (SAE), para finalmente ser radicado nuevamente en el juzgado de origen.
La incorporación del OCR, implementada en 2025, permite convertir las imágenes en textos editables y buscables, lo que facilita la consulta y abre la puerta a futuras herramientas de inteligencia artificial.
En 2023 el área de digitalización había obtenido la certificación ISO 9001:2015, que estandarizó controles, firmas, radicaciones y registros, dando mayor formalidad y trazabilidad al procedimiento.
La transición al expediente digital ya era una realidad en muchos trámites civiles y administrativos, pero el fuero penal representaba uno de los últimos bastiones del papel por la complejidad y sensibilidad de las causas.
La eliminación total de expedientes físicos en esta materia reduce costos de almacenamiento, minimiza riesgos de deterioro o pérdida de documentación y agiliza el acceso de las partes, los abogados y los magistrados a la información.