La Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) informó que en el año 2025 fallecieron 48 personas privadas de la libertad en establecimientos del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
La cifra representa un aumento del 20% respecto de las 40 muertes registradas en 2024 y alcanza niveles similares a los previos a la pandemia, aunque la población carcelaria federal no creció en la misma proporción.
En el perfil de las víctimas, 43 eran hombres, cuatro mujeres y una persona travesti-trans. El promedio de edad fue de 46 años; el 45,8 % (22 casos) tenía menos de 40 años, incluido dos jóvenes de entre 18 y 21.
Según el informe anual “Muertes en cárceles federales”, elaborado por el Área de Análisis e Investigaciones Interdisciplinarias de la PROCUVIN a cargo del fiscal general Alberto Adrián María Gentili, los datos corresponden al período enero-diciembre de 2025 y se basan en las notificaciones remitidas por el propio SPF, cruzadas con información de la Procuración Penitenciaria de la Nación.
Del total de 48 decesos, 34 (70,8 %) fueron clasificados como no traumáticos, vinculados principalmente a padecimientos de salud, mientras que 14 (29,2 %) fueron traumáticos.
Entre los primeros, los cuadros respiratorios e infecciosos encabezaron las causas con 13 casos (nueve de ellos neumonías), seguidos por eventos cardiovasculares (10) y patologías oncológicas (5).
En las muertes traumáticas predominaron las quemaduras (7 casos, concentradas en los complejos de Marcos Paz y Ezeiza) y los ahorcamientos (6 casos), con un único fallecimiento por lesiones.
El Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza registró la mayor cantidad de fallecimientos: 15 casos, que equivalen al 31 % del total nacional. Le siguió el Complejo II de Marcos Paz con 5.
Los establecimientos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) concentraron 32 muertes (67 %), por encima del 54 % que representa su peso en la población carcelaria federal, que en 2025 alcanzó los 12.166 detenidos.
En el perfil de las víctimas, 43 eran hombres, cuatro mujeres y una persona travesti-trans. El promedio de edad fue de 46 años; el 45,8 % (22 casos) tenía menos de 40 años, incluido dos jóvenes de entre 18 y 21.
Se registraron dos fallecidos de nacionalidad extranjera. Respecto del tiempo de detención, la mayor vulnerabilidad se observó en los extremos: 13 personas murieron durante el primer año de encierro y 15 después de más de seis años institucionalizados.
De los 48 fallecidos, el 71 % ya tenía condena firme y el 29 % se encontraba procesado, proporción similar a la del conjunto de la población SPF.