El Consejo de la Magistratura de la Nación impulsa nuevas renovaciones en los edificios de Comodoro Py 2002 e Inmigrantes 1950.
Estas obras, que incluyen ampliaciones de oficinas y relocalizaciones de tribunales, buscan optimizar el funcionamiento de la justicia federal de cara al inicio del sistema acusatorio previsto para el 20 de abril próximo.
El foco actual está en la planta baja del edificio de Comodoro Py, donde se ampliará el espacio de la Oficina Judicial de la Cámara Federal de Casación Penal.
La nueva sede del TOF 7 en Retiro permitirá a sus integrantes acceder fácilmente a la Sala AMIA, recientemente modernizada y habilitada en diciembre pasado para juicios de gran envergadura. Además, dispondrán de una decena de salas adicionales creadas o acondicionadas en el último año.
Esta área clave se encarga de la asignación y distribución de causas, la programación y grabación de audiencias, y tareas administrativas esenciales para descomprimir el trabajo de los tribunales.
El año pasado, ya se habían realizado intervenciones similares en el segundo piso, donde opera la Cámara Federal con su propia oficina judicial.
Con la reubicación de juzgados nacionales que antes ocupaban la planta baja y que ahora funcionan en otras dependencias, se reprogramó la distribución interna del edificio para un mejor flujo operativo.
Entre las novedades más destacadas figura la relocalización del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), que hasta ahora operaba en el Palacio de Justicia, siendo el único TOF federal porteño fuera del Polo Retiro.
Esta distancia generó complicaciones logísticas, como se evidenció recientemente en el debate por la presencialidad en el juicio de la causa Cuadernos ante la Cámara de Casación.
La nueva sede del TOF 7 en Retiro permitirá a sus integrantes acceder fácilmente a la Sala AMIA, recientemente modernizada y habilitada en diciembre pasado para juicios de gran envergadura. Además, dispondrán de una decena de salas adicionales creadas o acondicionadas en el último año.
Esto facilitará la realización de debates orales en el mismo edificio, garantizando un rápido acceso a documentación relevante para las partes involucradas. Otro beneficio clave es la simplificación en el traslado de detenidos desde la alcaldía del Servicio Penitenciario Federal, ubicada en la planta baja.
Paralelamente, en el edificio de la avenida Inmigrantes 1950 se profundizan tareas como el tendido de obra eléctrica en una superficie de más de 5.000 metros cuadrados.
Estas intervenciones forman parte del Plan General de Obras para mejoras edilicias y la implementación del sistema acusatorio, con énfasis en la preservación del patrimonio histórico y el fortalecimiento de la infraestructura judicial en el país.
El proceso de reformas inició en 2025, en preparación para el nuevo Código Procesal Penal Federal, cuya entrada en vigencia fue postergada por el Gobierno nacional desde el 10 de noviembre pasado hasta el 20 de abril de este año.