El Tribunal Oral Federal N° 2 de Mendoza declaró culpable al exjuez federal Walter Ricardo Bento por los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo, enriquecimiento ilícito y lavado de activos agravado, al considerar probado que utilizó su función judicial para obtener beneficios económicos ilegítimos. El veredicto fue dictado por unanimidad, quedando diferida la fijación de la pena para una audiencia de cesura posterior.
La decisión fue adoptada en el marco del juicio oral seguido en los autos “Bento, Walter Ricardo y otros s/ asociación ilícita y otros delitos”, causa en la que se investigó el funcionamiento de una estructura destinada al cobro de sobornos a cambio de decisiones judiciales favorables en causas penales tramitadas ante la justicia federal de Mendoza.
Según los fundamentos de la sentencia trascendidos en medios periodísticos, el tribunal declaró a Bento autor penalmente responsable del delito de asociación ilícita en calidad de jefe, en concurso real con cohecho pasivo por ocho hechos, correspondientes a los casos identificados durante el debate. Asimismo, lo halló culpable de enriquecimiento ilícito, lavado de activos agravado (por haber sido cometido como integrante de una organización y en ejercicio de su función pública), falsedad ideológica por dos hechos y ocultamiento e inutilización de un objeto destinado a servir de prueba, con imposición de costas.
Al analizar el delito de asociación ilícita, el tribunal sostuvo que quedó acreditada la existencia de una estructura criminal estable, con permanencia en el tiempo, división de roles y obtención efectiva de resultados judiciales. Según se expuso durante la lectura del veredicto, dicha organización habría funcionado desde al menos el año 2007, con el objetivo de obtener dinero a cambio de resoluciones judiciales ilegítimas.
El tribunal tuvo por probado que el mecanismo de corrupción incluía el cobro de sobornos a imputados o a terceros interesados, a quienes se les garantizaban beneficios procesales tales como libertades, sobreseimientos o recalificaciones favorables.
De acuerdo con la decisión, Bento ocupó un rol principal dentro del esquema, desde el cual impartía directivas y ordenaba el curso de las maniobras.
El tribunal tuvo por probado que el mecanismo de corrupción incluía el cobro de sobornos a imputados o a terceros interesados, a quienes se les garantizaban beneficios procesales tales como libertades, sobreseimientos o recalificaciones favorables. Estas conductas fueron encuadradas como cohecho pasivo reiterado, en concurso real con los restantes delitos.
Uno de los tramos centrales del veredicto estuvo dedicado al delito de lavado de activos, que el tribunal consideró plenamente acreditado. En ese punto, sostuvo que el exjuez utilizó su función judicial como plataforma para la obtención y posterior legitimación de fondos de origen ilícito.
Durante el debate se valoró abundante prueba testimonial, documental y pericial, producida a lo largo de más de 130 audiencias, con la declaración de alrededor de 300 testigos y el análisis de grandes volúmenes de documentación y evidencia digital.
Uno de los tramos centrales del veredicto estuvo dedicado al delito de lavado de activos, que el tribunal consideró plenamente acreditado. En ese punto, sostuvo que el exjuez utilizó su función judicial como plataforma para la obtención y posterior legitimación de fondos de origen ilícito.
Según se expuso, Bento encabezó un entramado familiar destinado a ocultar el origen del dinero e incorporarlo al patrimonio con apariencia de legalidad. El tribunal señaló que seleccionó oportunidades de inversión, definió estructuras de titularidad y canalizó fondos a través de operaciones realizadas por su esposa y sus hijos, mediante titularidades cruzadas de bienes muebles e inmuebles.
Walter Bento permanece detenido desde noviembre de 2023 en el complejo penitenciario federal de Cacheuta, en Luján de Cuyo, luego de haber sido destituido por mal desempeño por el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura y perder los fueros que impedían su arresto. Durante años fue titular del Juzgado Federal N° 1 de Mendoza, con competencia penal y electoral, y subrogó el Juzgado Federal N° 2.