Leonel Moreira, vecino de la localidad portuguesa de Olhos d´Agua, fue conminado por la policía local a que su gallo “cese y desista” de cantar en forma inmediata, porque, al parecer, más que alegrarle las mañanas a los vecinos, estaría incurriendo en un ilícito.
Según se pudo saber, un matrimonio vecino, propietario de un bar que permanece abierto hasta altas horas de la madrugada, denunció que el animal les despierta cada día a las cinco de la mañana y les impide el descanso, ya que vive en una jaula contigua a su ventana.
A la denuncia se sumaron las quejas de algunos turistas que viven cerca y que también se consideraron incomodados por los cantos del gallo para dar la bienvenida al día.
El dueño cree que los vecinos lo han denunciado "por envidia y maldad", y dice que el asunto viene de lejos, porque hace años ya se quejaron del ruido que hacían unos loros que tenía y de los ladridos de los perros.
Por su parte, el gallo aparentemente decidió empezar a cumplir la orden, porque no hizo declaraciones.
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