Abogados de la defensa del libio Abdel Basset Ali al-Megrahi, quien esta en prisión por el famoso caso Lockerbie , plantearon nuevos interrogantes sobre la credibilidad de un testigo cuyo testimonio fue decisivo para condenar a su cliente por la destrucción en 1988 de un avión estadounidense, en el comienzo de la apelación a la condena que obra sobre el terrorista .
En una audiencia de apelación en Holanda, el abogado William Taylor aseveró que la identificación de su defendido ha “estado viciada de prejuicios porque el testigo, Tony Gauci, había visto la fotografía de aquél en una revista pocas semanas antes de identificarlo.
El último miércoles, al-Megrahi inició la apelación a su condena pronunciada hace un año por la colocación de un maletín con explosivos en un vuelo en Malta, que luego fuera transferida al vuelo 103 de Pan Am y estalló poco después que el aparato despegó del aeropuerto londinense de Heathrow.
Gauci identificó a al-Megrahi en una fila de sospechosos en abril de 1999, más de 10 años después que, según dijo, el ex agente de inteligencia libio había comprado ropas en su comercio.
Al respecto, los investigadores dijeron que esas ropas fueron empleadas para rellenar el maletín en el que se ocultó la bomba.
Asimismo, el letrado aseveró que Gauci había visto un artículo en una revista sobre el caso de Lockerbie, en el que vio la fotografía de al-Megrahi identificándolo como sospechoso, a fines de 1998 o principios de 1999.
El defensor también planteó discrepancias en las anteriores declaraciones de Gauci a la policía y a su testimonio ante el tribunal sobre la altura y edad de al-Megrahi.
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