En ese sentido, apuntó que "todas las encuestas dan en los últimos años signos agravantes, en el sentido que el porcentaje de credibilidad que el pueblo tiene hacia las instituciones va bajando" y considero que ello "es realmente preocupante desde el punto de vista de la solidez de un sistema representativo".
Además, subrayó que los reclamos de la sociedad "forman parte del distanciamiento que hay entre representantes y representados" y agregó que marcan "cómo se han ensanchado las diferencias entre gobernantes y gobernados, al cabo del tiempo".
Asimismo, el ministro aseguró que desde el Ejecutivo "no son ajenos a la sensibilidad ni al reclamo" y manifestó que tampoco "lo desoyen ni se hacen los distraídos".
Pero comentó que para poder cambiar las instituciones, hay que seguir ciertos mecanismos “que son los que están previstos en la ley o en la Constitución".
Al respecto, sobre las causales para que se produzcan vacantes en la Corte, opinó que “la muerte la decide Dios y la renuncia depende de la conciencia de cada uno”, dejando abierta la posibilidad de que algunos de los miembros del Máximo Tribunal se alejen.
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