
Barbero caratuló las cinco muertes ocurridas en esa ciudad durante los saqueos de los últimos días como "homicidios simples", en los que podrían quedar involucrados algunos policías.
Al mismo tiempo hizo lugar a una presentación efectuada por organismos de derechos humanos y ordenó a las autoridades de la Policía de Santa Fe que la fuerza deje de patrullar las calles con móviles sin identificación.
Luego de un día agitado y violento, durante la noche y esta madrugada se registraron incidentes sin gravedad en algunas zonas de la ciudad, a la vez que comenzaban a llegar refuerzos de policías y gendarmes para custodiar en los barrios más conflictivos.
De esta forma, comenzó a notarse una mayor presencia de efectivos patrullando las calles, especialmente de la zona sur y oeste de Rosario.
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