08 de Julio de 2026
Edición 7491 ISSN 1667-8486
Próxima Actualización: 09/07/2026
Diario Judicial

?Un falso dilema. La síntesis superadora es la Integración Latinoamericana?

“Un falso dilema

El presente trabajo se centra en el dilema planteado sobre la vinculación entre el MERCOSUR y el ALCA, y su probable complementariedad o antagonismo. El objetivo trazado es desechar tal planteo dicotómico, por estimarlo inexacto, dado que no aceptamos ni una complementariedad servil (al estilo propugnado por Joseph Stiglitz) ni un antagonismo disfrazado en presuntas incompatibilidades jurídicas que no son tales. Los autores –formados en el ideario de la integración regional latinoamericana- son propulsores de la verdadera integración, concebida como una herramienta superadora de los niveles de subdesarrollo que caracterizan a nuestras sociedades. La conclusión es de un acendrado rechazo al ALCA (al que concebimos como un engendro librecambista con resabios notorios de proteccionismo norteamericano) sólo satisfactorio y potable para las aspiraciones hegemónicas del gran gendarme del norte que, mediante acciones político-militares y ejercicios económico-financieros, incentiven su dominio exclusivo sobre nuestras  maltratadas sociedades.

 
MERCOSUR y el ALCA

I.- Planteo del tema.-

El tema en abordaje nos lleva a considerar la cuestin desde una posicin dialctica entendida como un sistema abierto, en continuo cambio, fundado en nuevas experiencias y prcticas ya elaboradas, existentes y a plasmarse sobre la base de la formulacin de los proyectos-esquemas habidos en la dimensin histrico social de las relaciones entre Amrica Latina y Amrica del Norte.-

Centramos la bsqueda en la praxis concreta -como dimensin terica desde un anlisis pluridimensional- del aspecto histrico de la cuestin, mediante la experiencia vivida , la correspondiente a su estado actual, y la resultante de una prospectiva, segn lo sepamos definir y construir.-

No podemos soslayar la consideracin de la esencia transformadora y la vocacin libertaria de las relaciones sociales plasmadas entre los pueblos configuradores de la sociedad mercosurea, su proyeccin como relaciones sur-sur focalizadas en su devenir hacia la bsqueda de una verdadera Integracin latinoamericana.-

Esquema susceptible de armonizar los intereses nacionales y regionales en un slido bloque que contemple fundamentalmente- la dignidad de los pueblos que lo conformen, realizada por la actividad creadora de todos los latinoamericanos.-

Es preciso tener en consideracin nuestra identidad, que se va forjando en antagonismo con la identidad de los Estados Unidos de Norte Amrica, vista desde su desarrollo y perspectiva, donde cabe rechazar a quienes propician o propiciaron posiciones extremas como una complementacin MERCOSUR-ALCA (Ricardo Lagos, en Chile, Jorge Battle en Uruguay, Carlos Menem en Argentina, etc.).-

a) Esa complementariedad de unirnos al hoy existente NAFTA y al proyectado ALCA para ser un solo continente (de Alaska a Tierra del Fuego) en consonancia con la Iniciativa de las Amricas, lanzada en 1990 por el ex presidente Bush y como culminacin de la Doctrina Monroe, apoyada por muchos de los abanderados del neoconservadurismo -quienes se hacan llamar neoliberales- de consuno con las actuales necesidades econmicas, polticas y sociales del pas del Norte en el marco de su crisis en la coyuntura internacional y de un deseo largamente acariciado, contradice necesariamente la formacin de nuestra identidad, nuestra cultura y organizacin.-

Igual actitud de recelo y rechazo tenemos hacia quienes ms desembozadamente escriben actualmente- desde la hipocresa de su experiencia burocrtica vivida y fomentada en los organismos internacionales de crdito- que han obstaculizado el progreso humano en general, y el latinoamericano en particular- crticas desde y hacia la potencia dominante acerca de las consecuencias nefastas de la incorporacin referida del MERCOSUR al ALCA, tal el caso del economista norteamericano Joseph Stiglitz .-

En tal sentido son elocuentes las declaraciones formuladas recientemente por el citado Stiglitz, premio Nbel de Economa, ex vicepresidente del Consejo de Asesores Econmicos de la Casa Blanca durante la administracin Clinton, integrante del Banco Mundial, instituciones todas ellas culpables de la asfixia econmica y la desgraciada situacin social en que han sumido a nuestros pueblos.-

Expres el autor que ...el ALCA tendra que ser inaceptable porque conducira a una mayor inestabilidad y elevara el desempleo en la Argentina y en Amrica Latina, manifestando que su pas (los E.E.U.U.) siempre fue hipcrita en las negociaciones comerciales internacionales y ahora est exportando esa hipocresa a todo el continente (Diario HOY , La Plata, diciembre de 2003).-

Si bien tal crtica reviste certidumbre, al menos debemos preguntarnos desde que visin es formulada y a que intereses responde; entonces la respuesta que nos surge muestra una visin sesgada, en funcin de direccionarnos hacia una falsa solucin.-

El enfoque de Stiglitz avanza y sostiene que ...si los Estados Unidos siguiera su retrica y fuera realmente un acuerdo de libre comercio, sin barreras agrcolas o arancelarias ni clusulas que socaven la soberana de algunas naciones, el ALCA sera bastante bueno para Latinoamrica (Diario HOY, La Plata, diciembre de 2003).-

Esta afirmacin se formula sin perjuicio que -el economista- prosigue advirtiendo que la primera potencia mundial ya dijo que el tema agrcola no se discute, que las barreras arancelarias tampoco y que se mantiene la idea de una liberalizacin de los mercados de capitales americanos (Diario HOY, La Plata, diciembre de 2003).-

Un anlisis sobre las supuestas bonanzas y el postrer despilfarro de la dcada de los 90 (una nueva dcada infame), a la que caracteriz como una burbuja que explot y en la cual defini a la Argentina como un reflejo de la exhuberancia irracional que impregn a la economa internacional de los 90, parece la opinin esbozada por un espectador asctico del mundo de las finanzas y no por alguien que integr el staff de los organismos internacionales de crdito que tan nociva influencia tuvieron en el empobrecimiento de nuestro sufridos pueblos.-

Dejarnos embaucar por la visin economicista de autores como el citado, llevan implcito el riesgo de aceptar una vez ms- recetas diseadas desde el centro hacia la periferia, y olvidar livianamente lo que fue la dcada menemista en nuestro pas, donde se implant salvajemente el credo neoliberal, con las consecuencias padecidas.-

Posturas como la reseada -a ttulo ejemplificativo- omiten analizar el inexorable antagonismo, la lucha y oposicin de doctrinas, concepciones y prcticas, condicin sine qua non para afirmar y construir nuestra propia identidad, la cual slo puede ser realizada enfrentando con energa y madurez la poltica del gran gendarme del Norte en esa relacin dominante-dominado sobre la cual tan claramente explicitara la -todava vigente- teora de la dependencia.-

Por ello pretender una idea de complementacin entre MERCOSUR y NAFTA o ALCA, significa que el esfuerzo de los pueblos latinoamericanos slo servir para perfeccionar algn rubro o sistema, fomentando ni ms ni menos que una ntegra y perfecta unificacin dependiente con los Estados Unidos, a partir de la sumisin poltica y la dependencia, siendo funcionales a sus intereses. En concreto nos ofrecen la panacea que -superando algunos aspectos econmicos- se puede alcanzar una posicin de eventual complementariedad, a la cual desde ya nos oponemos.-

b) La otra variante planteada en el temario -por los organizadores del evento- alude al supuesto o concreto antagonismo entre MERCOSUR y ALCA.-

Al respecto debemos sealar que dentro del marco jurdico-institucional en que se inserta el MERCOSUR, nacido en el mbito de la ALADI como un Acuerdo de Complementacin Econmica, respetando la aplicacin de la clusula de nacin ms favorecida y la posibilidad de extensin a terceros pases asociados de las ventajas concedidas en el marco de ALADI por una parte-, y por la otra, respetando los principios rectores que informan el comercio mundial (reglas del ex G.A.T.T. actual O.M.C. ), con las reservas formuladas para los acuerdos de integracin, no existira en principio- antagonismo para la coexistencia entre ambos esquemas.-

Considerando la vigencia del acuerdo marco interregional de Cooperacin celebrado el 15 de diciembre de 1995 entre MERCOSUR y la UNION EUROPEA en aras de alcanzar una zona de libre comercio entre ambos miembros de la comunidad internacional, y los acuerdos marco en negociacin con la C.A.N. (Comunidad Andina de Naciones) entre otros, avalan la posicin de la no existencia de antagonismo posible entre MERCOSUR y ALCA.-

Deseamos puntualizar -ello ser objeto de desarrollo en el acpite siguiente- que no resulta adecuado el planteo dicotmico de complementariedad o antagonismo, sino que interpretamos -al influjo del mtodo dialctico de oposicin de tesis y anttesis, en procura de una sntesis superadora- que el planteo correcto se centra en profundizar la idea fuerza que le es contrario a nuestros intereses tanto una complementariedad servil (al estilo de Stiglitz) como un antagonismo sustentado en supuestas incompatibilidades jurdicas o meramente comercialistas. Lo que realmente importa es poner de manifiesto tanto la inviabilidad del ALCA para todos los pases latinoamericanos como nuestra ms frrea oposicin a que la Argentina en forma unilateral o como miembro del MERCOSUR, mediante una nueva versin del 4 + 1, vuelva a repetir los lamentables procederes en materia internacional que signaron a la dcada menemista con sus tan mentadas relaciones carnales con los E.E.U.U..-

Desde una concepcin del MERCOSUR que recepte el modelo que estimamos adecuado a nuestras caractersticas e idiosincrasia (que se explicitar seguidamente), democrtico, participativo, socialmente justo, autnomamente soberano dentro del contexto de interdependencia del sistema global, participando en un pie de igualdad y resaltando ante todo el concepto de dignidad, va de suyo que este ideario de nuestros precursores del integracionismo latinoamericano, no se compadece en absoluto con el esquema neoliberal -simultnea y contradictoriamente proteccionista- de su mentor ideolgico que conllevan implcito el ALCA y la Iniciativa para las Amricas (sea en su versin profunda, como en su versin light, expresiones tan en boga en estos das).-

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II.- Algunos desarrollos bsicos.-

El anlisis de lo expuesto puede profundizarse poniendo el acento en algunos aspectos: histrico-polticos, econmicos, jurdico-institucionales, culturales, pero la brevedad del presente limita su desarrollo.No obstante ello, destacaremos algunas notas.

1.- Los acontecimientos deben ser analizados en un contexto histrico-poltico y social, y en el marco de una situacin de opresin y dominacin inclementes realizada por los pases ms poderosos (E.E.U.U. y el resto del G. 7 ) por la va de la asfixia ecnomico-financiera.-

En aras de alcanzar su desarrollo pleno los pueblos latinoamericanos debern afrontar el desafo de diferenciar entre dos culturas contrapuestas en la relacin centro-periferia, plasmando un dilogo maduro entre pares, capaz de hallar un camino dentro del contexto hegemnico actual, que sea simultneamente- respetuoso de los derechos humanos y consolidador de los esquemas de regionalizacin como el MERCOSUR, de modo tal que sus beneficios se afirmen hacia su interior y se desplacen, en una direccin Sur-Sur, entre todos los pueblos de Latinoamrica.-

Esto se vincula con la idea de la consolidacin -en su personalidad jurdica (artculos 34, 35 y 36 del Protocolo de Ouro Preto)- de la sociedad MERCOSUR, desarrollando un esquema que procure identidad propia, profundice el ideario latinoamericanista y no especule con alcanzar slo ventajas comerciales coyunturales.-

2.- En materia econmica, la consolidacin y profundizacin de un esquema de integracin regional tal podra ser el caso del MERCOSUR si existiera una firme decisin poltica de avanzar en tal sentido- puede convertirse en una herramienta vlida para alcanzar niveles de desarrollo impensados si se los proyecta en forma individual. La estructuracin de un mercado ampliado, con libre movilidad de los factores productivos, sustentado en instituciones supranacionales (Tribunal de Justicia, rganos comunitarios, etc.) y coordinacin de polticas macroeconmicas entre otras cosas- apuntaran la cuestin en la direccin correcta procurando efectuar un salto cualitativo que permita superar nuestro subdesarrollo dependiente.-

3.-Hace falta poseer un orden jurdico cierto y para ello es necesario la creacin de un rgano independiente, con facultades suficientes de realizar iniciativas, con independencia de los pases miembros y estabilidad relativa otorgada por todos sus integrantes, permitindole controlar el cumplimiento del derecho de la integracin, capaz de plantear las cuestiones pblicas y privadas ante un Tribunal de Justicia.-

Precisamente hacemos referencia a la necesidad de establecer un Tribunal de Justicia del MERCOSUR, que supere la insostenible solucin arbitral existente desde la vigencia del Protocolo de Ouro Preto (1994), con capacidad de decidir y prevenir los conflictos y descontentos entre las partes, sea mediante resoluciones obligatorias, sea instrumentando un recurso de interpretacin prejudicial, como modo de afianzar armnicamente el derecho comunitario. Su ausencia la estimamos un defecto capital y limitador de la profundizacin del esquema.-

4.- Los temas culturales no poseen el debido desarrollo y concrecin, y en tal sentido es mproba la labor a ejecutar, principiando por transformar el tema de la integracin como objeto de debate permanente en el mbito pblico, en los medios masivos de comunicacin y en nuestras escuelas.-

Ms all de las desavenencias habidas en el devenir de la historia, lo real y concreto es la profundidad de nuestra raigambre comn, esa mezcla de culturas latina o ibrica (en realidad hispano-lusitana) con sus notas de individualismo y personalismo vital; indigenista heredada de pueblos que supieron desplegar niveles de integracin comunalista -criminalmente extinguidas- como mayas, aztecas, incas, guaranes, etc. y por ltimo- africana, con su sello vigente en vastas regiones de nuestro continente.-

La identidad de Nuestra Amrica Latina se conform en la filosofa de la liberacin contra las distintas dominaciones coloniales. Se contina en esa praxis, en proceso de sntesis mestizaje cultural- de conformacin histrica por medio de un proceso interactivo -respetuoso de diferencias- e integrador -en lo concreto- de un proyecto poltico democrtico, participativo y solidario, en la bsqueda transformadora de justicia, igualdad, libertad y dignidad, para desarrollar su comn destino independentista.-

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III.- En defensa de la integracin latinoamericana: NO AL ALCA.-

No debemos olvidar que la constitucin del ALCA es un objetivo y un instrumento de la poltica exterior de los Estados Unidos que apunta a la apertura de los mercados de Amrica para colocar all los excedentes de su oferta exportable.-

El objetivo aparente- es la constitucin en toda Amrica (de Alaska a Tierra del Fuego) de una zona de libre comercio con las implicancias propias que tal concepto encierra eliminacin progresiva de las barreras al comercio y a las inversiones.-

La implementacin del rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA o FTAA, segn su sigla en ingls) que procura crear por consenso de los 34 pases miembros el mercado ms grande del mundo con 800 millones de personas (cuntos de ellos consumidores? ) y un Producto Bruto Interno acumulado (P.B.I.) de alrededor de 13 billones de dlares, se encuentra en una etapa que afortunadamente para nuestras pretensiones- dista del escenario grandilocuente y triunfalista en que se anunci la Iniciativa para las Amricas, por parte del ex presidente Bush en junio de 1990, y de la firma del Pacto para el Desarrollo y la Prosperidad que incluy un documento denominado Plan de Accin que contena la idea de un mercado libre continental- suscripto por los Presidentes y Jefes de Estado de los 34 signatarios en el marco de la Cumbre de las Amricas, celebrada en Miami del 8 al 11 de diciembre de 1994, bajo el influjo de la administracin Clinton.-

Tal pretensin no involucra un concepto neutro, sino que apareja una afectacin profunda del comercio exterior del resto de los pases latinoamericanos.-

El peligro ms claro, que se pudo apreciar en las Cumbres de Miami, Monterrey y -ms recientemente- en la reunin de viceministros de economa celebrada en Puebla, es la intencin de los E.E.U.U. a travs del denominado grupo de los 14 (Canad, Mxico, Chile, la C.A.N y pases del CARICOM) de alcanzar un acuerdo integral, equilibrado y multilateral, procurando imponer una agenda negociadora que en realidad es la que interesa a la nacin dominante, y sin lograr concesin alguna en los temas que hoy son de vital inters para el MERCOSUR (subsidios a la produccin agrcola, y a la siderurgia en especial el acero).-

Otro aspecto que pretende imponer E.E.U.U. por va del ALCA , es la libre penetracin y desenvolvimiento de sus capitales de inversin -eufemismo por capitales financieros, especulativos y parasitarios-, que obtuvieron niveles de rentabilidad inusitados, en relacin con el recupero probable de la genuina inversin productiva, y cuyas consecuencias nuestro subcontinente est pagando con creces va incremento insostenible de los niveles de pobreza e indigencia en que ha cado su poblacin.-

No debemos perder la memoria y es, por lo tanto, obligatorio recordar que esta consolidacin del aspecto rentable -verdaderos parsitos del capitalismo centralizador- se consolid globalmente durante los mandatos de Reagan y Thatcher, pero tuvo sus abanderados neoliberales en Amrica latina a travs de las administraciones eficientes de Pinochet en Chile, Salinas de Gortari en Mxico, Carlos Menem en Argentina, Carlos Andrs Prez en Venezuela y Alberto Fujimori en Per.-

Nos oponemos y decimos que, para todos los pueblos y naciones de nuestra Amrica latina y especialmente para Cuba, es preciso promover un libre y justo comercio entre los hermanos latinoamericanos, como elemento integrador y consolidador de nuestros -de por s profundos- lazos culturales. Los E.E.U.U. en sus faces interna e internacional, valindose del proteccionismo inaceptable si es planteado por terceros pases- y sus influencias polticas y econmicas va F.M.I., Banco Mundial, OMC, etc.- no slo desfavorecen sino que obstaculizan los intercambios comerciales limitando las posibilidades de nuestras economas de superar sus niveles de suddesarrollo. Esta idea de promocin del comercio no implica una contradiccin, sino que -si bien pregonamos la verdadera integracin- no debemos soslayar la importancia del mismo como instrumento generador de divisas, bienes y servicios indispensables para propender al desarrollo econmico y social de los pueblos; porque lo social no puede ser entendido como un costo, sino resulta ser la inversin primaria y fundamental para el desarrollo futuro de las naciones; por ende los frutos del intercambio no pueden desembocar en el beneficio de unas pocas corporaciones transnacionales que hacen de la especulacin y el lucro abusivo un fin en s.-

Con motivo de la Cumbre de Miami celebrada entre los das 20 al 22 de noviembre de 2003, se suscit un enfrentamiento o se plante una hiptesis falsa entre ALCA profundo o ALCA light. As se denominaron las propuestas esgrimidas por las dos cabezas visibles que compartieron la presidencia de la reunin- E.E.U.U. y Brasil. El primero, mediante el apoyo de sus socios del NAFTA y de pases como Chile y Costa Rica, entre otros, que tienen o negocian acuerdos comerciales bilaterales con Washington, presionaron por una mayor liberalizacin del comercio y por la eliminacin de las barreras a las inversiones. El segundo, actuando por s mismo y en representacin del MERCOSUR , sostena que haban cambiado la circunstancias en alusin al ao 1994-y que existiendo una nueva realidad, deban modificarse los parmetros de la negociacin. Por ello, y en aparente xito de esta ltima posicin, es que contina negocindose un acuerdo ms laxo.-

Nosotros opinamos que el denominado ALCA light es en realidad el primer paso hacia el ALCA profundo; por ende no nos satisface que el MERCOSUR (con la actual presidencia pro tempore de la Argentina) critique la actitud del Grupo de los 14 digitado por los E.E.U.U., pero acepte en parte- la viabilidad de un ALCA light y negocie la celebracin de un acuerdo 4+1 en el seno del ALCA.

La no discusin o solucin del tema de los subsidios agrcolas y al acero, por parte de los pases centrales y en el caso en anlisis de los E.E.U.U., as como el tema de las inversiones, son materias innegociables de la agenda de poltica exterior de la Argentina y del MERCOSUR.-

Existen profundas e insalvables diferencias desde el punto de vista del desarrollo econmico, de la estructura de los pases, de las medidas proteccionistas desplegadas por cada una de las naciones; ergo, es muy difcil casi imposible decimos- establecer una zona de libre comercio continental con las pretensiones e imposicin de reglas de juego non santas por parte del gendarme mundial.-

Si nos detenemos en un somero anlisis de los enunciados de la Declaracin de Principios, Pacto para el Desarrollo y la Prosperidad: Democracia, Libre Comercio y Desarrollo sostenible en las Amricas, podemos destacar frases como nuestro progreso econmico continuo depende de polticas econmicas slidas, del desarrollo sostenible y de un sector privado dinmico. Una clave para la prosperidad es el comercio sin barreras, sin subsidios, sin prcticas desleales y con un creciente flujo de inversiones productivas. La eliminacin de los obstculos para el acceso a los mercados de los bienes y servicios entre nuestros pases promover nuestro crecimiento econmico. El remate de la retrica primer mundista expresa ...el libre comercio y una mayor integracin econmica son factores clave para elevar el nivel de vida, mejorar las condiciones de trabajo de los pueblos de las Amricas y proteger el medio ambiente (Revista INTEGRACIN LATINOAMERICANA, INTAL n 206 , diciembre de 1994, pag. 58 y ss).-

Otro prrafo que no tiene desperdicio enuncia que la inversin privada constituye el principal motor del crecimiento en el hemisferio, la alentaremos, colaborando en el establecimiento de mercados ms abiertos, transparentes e integrados; con el objetivo de avanzar hacia la concrecin de la integracin y el libre comercio, ..crearemos una infraestructura hemisfrica con la cooperacin y el financiamiento del sector privado y de las instituciones financieras internacionales centrando su accionar en sectores claves -que aseguran tasas exorbitantes de ganancias para el capital transnacional- tales como telecomunicaciones, energa y transporte, con el consecuente movimiento eficiente de bienes, servicios, capital, informacin y tecnologa, que son la base de la prosperidad (de las sociedades del centro y no de la periferia).-

La verdadera integracin es el proceso de creacin de un espacio econmico, poltico y social por la interpenetracin estructural, voluntaria y solidaria de los Estados Partes, a partir de intereses comunes, que tiene como objetivo el desarrollo y cuyos mecanismos e instrumentos quedan definidos en el Tratado que le da origen.- (Revista APORTES para la Integracin Latinoamericana, I.I.L. U.N.L.P. , ao I , n 2, diciembre de 1995, pag.33)

En un mundo que se caracteriza por su creciente transnacionalizacin, globalizado y a la vez interdependiente, con niveles jams imaginados de concentracin en la cima y con profundas asimetras entre esa cima y la base (en el marco de la relacin cima-base o centro-periferia), la posibilidad de desempeo de las unidades nacionales se ve sumamente debilitada.

Por ello, conscientes del valor del concepto profundo de la integracin regional, es que abrevamos en ella considerndola como una herramienta vlida que nos brinde mejores perspectivas de supervivencia y -a la vez- nos encamine hacia el tan ansiado desarrollo social, circunstancia que tornara ms solidario y equitativo el sistema econmico mundial imperante (con los E.E.U.U. como potencia exclusiva dominante).-

Un error -que no podemos calificar de involuntario- fue el llevado a cabo durante la dcada del auge neoliberal o la nueva dcada infame- como preferimos denominarla- y consisti aqu seguimos a Iris Laredo- en que partiendo del presupuesto que la homogeneidad del grupo junto con la comunidad de intereses y la voluntad poltica constituyen requisitos bsicos a cumplimentar por todo proceso de integracin que aspire a atender y resolver los problemas de la regin, la variante neoconservadora de asociarse ms que con los iguales con los ms poderosos para obtener mayores rditos y en este marco se inscribe el ALCA- pareciera no reparar en los riesgos implcitos de un nuevo hegemonismo, derivado justamente de la asociacin entre desiguales (Revista APORTES para la Integracin Latinoamericana, I.I.L. U.N.L.P., ao I , n 1 , julio de 1995pg 107).-

A favor de nuestra posicin es dable citar al socilogo estadounidense Immanuel Wallerstein quien sostuvo en una cumbre antigliobalizacin desarrollada en Ro de Janeiro en agosto del 2003 que el ALCA es la muerte de las posibilidades que hoy tienen de lograr una mejor economa para la mayora (en alusin a nuestro pas), y prosigue diciendo estoy a favor del libre comercio, pero si es entre iguales y al respecto la Argentina tuvo un importante y triste aprendizaje en la era de Menem.-

IV.- CONCLUSIN.-

Desde nuestra formacin integracionista tras una fecunda travesa por el Instituto de Integracin Latinoamericana de la U.N.L.P.- hemos luchado y continuamos hacindolo en favor de la integracin regional pregonando que constituye la herramienta vlida que nos permita superar nuestro subdesarrollo, e insertarnos en una mejor posicin en el escenario estratificado internacional. Por tal motivo fundamos la oposicin a ese engendro seudo librecambista con acendrados niveles de proteccionismo por parte de los E.E.U.U., que se ha dado en llamar ALCA, que slo apunta hacia formas de cooperacin y de integracin comercialistas procurando una ampliacin de mercados para colocar los excedentes de los E.E.U.U., pero que no apunta en lo ms mnimo a instrumentar polticas que nos conduzcan a modificar las profundas causas estructurales que cimientan nuestro subdesarrollo y la dependencia de Latinoamrica, por tanto no podr ser nunca capaz de superar las inequidades del sistema econmico internacional en que nos hallamos insertos. Reiteramos que el ALCA no es ni complementario ni antagnico con el MERCOSUR, es simplemente indeseable e inviable, pues no se compadece con nuestra idea sustentada desde hace muchos aos de alcanzar un MERCOSUR profundo, con instituciones supranacionales (Tribunal de Justicia, Comisin, etc.), con interpenetracin de nuestros escenarios polticos, sociales, culturales y laborales, verdadera herramienta del cambio mediante democracias participativas, con justicia social y equidad.-

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