08 de Julio de 2026
Edición 7491 ISSN 1667-8486
Próxima Actualización: 09/07/2026
Diario Judicial

Mercosur: Estados Nación y Regiones

El presente trabajo ha sido realizado para ser presentado como ponencia al PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL del MERCOSUR convocado y organizado por el Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires.
Del bloque de temas propuestos en el punto 2 del TEMARIO la ponencia concentra su visión en “MERCOSUR. ASPECTOS INSTITUCIONALES. Hacia una nueva institucionalización. Parlamento” con consideraciones sobre los Estados Nación y Región.
El abordaje del mismo se realizará partiendo de la conceptualización de los procesos de Integración Regional enmarcados en la globalización de las relaciones internacionales, la perdida de "entidad" de los Estados – Nación y la que algunos cientistas sociales llaman crisis de civilización.
El trabajo que ponemos a consideración de los partícipes del evento pretende operar antes como disparador del debate que ofrecer conceptos cerrados, específicamente sobre la Institucionalización del MERCOSUR, en particular el PARLAMENTO COMUNITARIO y el TRIBUNAL SUPREMO del nuestro Mercado Común. Para el autor del presente es de suma importancia desentrañar si las formas de Integración son útiles para que los países de la región afronten los desafíos de la época, el desarrollo con justicia social y el pleno ejercicio de la ciudadanía por sus pueblos.

 
Temtica: MERCOSUR

I.- Marco previo.

Importa aclarar desde ya que partimos de un marco de ideas previas algunas de las cuales creemos necesario explicitar en forma de Tesis, que pueden justificarse o no a lo largo del presente texto, lo que de ningn modo las sustrae del debate:

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<![if !supportLists]>1. <![endif]>Que los EstadosNacin, cualquiera sea la conceptualizacin que hagamos de ellos, son una realidad histricoconcreta y la crisis por la que atraviesan no debe considerrsela coyuntural sino histrica, esto es que consideramos estar asistiendo al principio del fin de los mismos como tales, ms all de sus gnesis<![if !supportFootnotes]>[1]<![endif]> y estatus actuales.

No obstante lo cual, y en el proceso de transicin de la forma conocida a otra posterior, de la cual no conocemos an sus caractersticas sino que estamos tratando de alumbrarlas, la respuestainsercin al proceso de globalizacin necesariamente debe operarse tanto desde los EstadosNacin tal y como existen, y los conocemos, como desde el MERCOSUR espacio este que, tambin, entendemos respuestainsercin en mrito a lo que sostendremos luego.

Pareciera ser que (y decimos esto con la mayor de las provisoriedades) estamos asistiendo al proceso de transformacin de los actuales Estados Nacin en Estados Regin.<![if !supportFootnotes]>[2]<![endif]>

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<![if !supportLists]>2. <![endif]>Que la perdida de entidad de los Estados nacionales resultante de accionar del neoconservadurismo, se manifiesta de dos formas diferenciadas, por un lado, y hacia adentro, existe un Estado dual de escasa capacidad de accionar a favor de los sectores populares consecuencia del desguace del mismo va proceso privatizatorio y muy activo para responder a las exigencias de los grupos econmicos ms concentrados, hoy definidos por los "intelectuales orgnicos" del sistema mediante el eufemismo de "mercados".

La primera especie de este Estado "dual", de carcter remanente, conserva un cierto perfil activo a favor de los sectores populares solamente como "bombero social".

Por otro lado, en lo que llamaramos hacia afuera, solo hay Estado actuante de parte de las grandes potencias, particularmente las cabezas de las zonas econmicas de influencia o en los pases de reas de conflictos (p/ej. Medio Oriente/ la ex-Yugoslavia, etc.) o pases con Estados confesionales (particularmente musulmanes). Esto parecera indicar que cuando hay Estados actuantes en los pases dependientes es consecuencia directa o residual de otros tipos de problemas y no de decisiones polticas que persigan tal fin a los efectos de la defensa de los intereses nacionales.

No obstante esta suerte de difuminado (segn sostenemos desde hace tiempo o esfumado como sostiene Federico GARCA MORALES, director de la pagina Web Globalizacin) del Estado los sectores dominantes dentro de cada nacin siguen administrando con alta eficacia la dualidad consenso - coercin.

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<![if !supportLists]>3. <![endif]>Que el MERCOSUR ampliado es hoy el espacio probable del embrin de Estado Regin en la zona.

El historiador uruguayo Alberto Methol Ferr al tiempo que advierte que "mientras todos pensemos como uruguayistas, argentinistas, brasileistas, estamos perdidos", define en trminos econmicos a nuestro mercado comn como una "red" de ciudades. Sosteniendo que "es el nico sitio de Amrica Latina capaz de un desarrollo autosustentado", realzando el peso especfico desde un concepto productivo de la "red de ciudades" a la que forman "Brasilia, Ro de Janeiro, San Pablo, Montevideo, Buenos Aires, Santiago de Chile, Santa Cruz,<![if !supportFootnotes]>[3]<![endif]> que nosotros ampliamos, por lo menos, a Caracas y Bogot por razones polticas antes que por las econmicas, objetivamente existentes.

Que el Mercado Comn del Sur es, por otra parte, el nico intento de integracin no hegemonizado por ninguno de los pases componentes de la "trada" capitalista central (E.E.U.U., Alemania y Japn).

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<![if !supportLists]>4. <![endif]>Que el proceso integrador regional, en el marco de la globalizacin (mercado mundial nico), ha demostrado que la circulacin de mercaderas y capital, en las actuales condiciones de reproduccin del capital, es mucho ms simple que la circulacin del trabajo (como factor de la produccin). Que, si bien, muchos entienden que la circulacin del trabajo debe ser facilitado hasta el momento no existen muchas iniciativas en el marco del Estado MERCOSUR tendiente a concretar dicho objetivo.

Es substancial para cumplir mnimamente con el objetivo de desarrollo con justicia social y el pleno ejercicio de la ciudadana por sus pueblos expresado al inicio resolver este problema equilibrando, con activa participacin estatal, las diferentes velocidades de circulacin apuntadas. Claro est que es necesario definir quin asume la forma ESTADO en la regin.

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<![if !supportLists]>5. <![endif]>Que las democracias latinoamericanas, aunque en cada una con diferencias especficas, adolecen de una distorsin estructural en la forma capitalista que las rige, que determina una precarizacin an mayor de las clases populares, profundizando los efectos negativos de la dominacin de clase.

Esta distorsin surge de la diferente relacin Estado Nacional-Capital imperante en los pases centrales y en la periferia. En los primeros el andamiaje institucional tiene por funcin la regulacin de la economa de mercado para garantizar la reproduccin econmica, y el sistema de acumulacin y apropiacin del excedente. Como ejemplo se pueden citar las leyes anti-trust norteamericanas, que permanentemente pone en prctica el poder judicial, cuyo caso emblemtico ms reciente es la orden de divisin de Microsoft velando por la salud del mercado informtico; o ms atrs en el tiempo la separacin en siete unidades econmicos diferenciadas y autnomas de la otrora monoplica en el mercado de las telecomunicaciones Bell Company.

Por el contrario, en las democracias latinoamericanas, la funcin principal de los Estados Nacionales histricamente fue la de garantizar que aparezca una economa de mercado; para lo cul sistemticamente otorg prebendas a la burguesa en general y al sector empresarial local en particular; confirmando el no-funcionamiento natural, en los pases de la periferia, de lo que Adam Smith identificaba como la mano invisible del mercado. Consiguientemente, este comportamiento de los Estados en los pases de la periferia determina una nueva vuelta de tuerca en lo que hace a la distribucin de la renta nacional en contra de los sectores populares, ms all, insistimos, de la situacin de dominacin de clase propia del capitalismo.

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<![if !supportLists]>6. <![endif]>Que el proceso de dominacin en la esfera superestructural, conduccin- administracin del Estado, es tambin nico en toda Amrica Latina y divisible en etapas bien delimitadas; dos de las cuales ya han sido bsicamente consumadas y la restante est en su etapa inaugural.

La primera etapa a la que podemos llamar de disciplinamiento social mediante el mtodo del terrorismo de Estado que se desarroll, particularmente, entre la segunda mitad de los `70 y primera de los `80 del siglo XX. Con particularidades y especificidades que llev al venezolano Ludovico Silva a decir, a principios de la dcada del `80, que en el Cono Sur se poda distinguir a Chile como el pas de los fusilados, a Uruguay como el pas de los prisioneros y a la Argentina como el de los desaparecidos.<![if !supportFootnotes]>[4]<![endif]>

Una segunda etapa, que incluy tambin un tipo de disciplinamiento social cierto que mediante otros mtodos, "golpes de mercados" por ejemplo, cuya caracterstica principal la constituye la realizacin de las transformaciones econmicas y sociales apetecidas por las corporaciones en esta "etapa de la globalizacin" no solo bajo formas democrticas sino llevadas adelante por gobiernos de base popular, de tradicin populista algunos, como el peronismo en nuestro pas, y otros que pueden ser o no de igual matriz poltico ideolgica como el gobierno del PRI en Mxico o el gobierno ADECO en Venezuela. Otro rasgo que ha caracterizado el proceso ha sido el alto grado de corrupcin que acompa el desempeo gubernamental.

Con una tercera etapa, ahora truncada an en su gnesis por la sucesin de crisis que el proceso neoliberal ha sufrido en los ltimos aos desde la cada de Abdal Buckaram (en Ecuador) y Fernando De La Ra (en nuestro pas).

No obstante lo cual conviene referir lo que entendemos el contenido principal de la misma. Que lo constituira el perfil tico de los gobernantes que la ejecuten, como forma de sanear y sostener el MODELO, entendido ste como el proceso de transformaciones que el neoliberalismo ha llevado adelante durante las dos ltimas dcadas.

En este marco se ubican la desarticulacin del poder "priista" en Mxico mediante el apoyo a FOX, antes y despus de su triunfo electoral; la cada en desgracia de FUJIMORI en Per y el apoyo del stblishmen econmico a Fernando De La Ra en 1999; entre otras acciones adecuadas a los intereses de las corporaciones transnacionales o multinacionales, instrumentados por E.E. U.U..

Esto ltimo invalida tanto la idea, simplista, de la corrupcin como funcional al nuevo modelo econmico-social sin ms, lo mismo que la presuncin que la lucha contra ella y la transparentizacin de la actividad del Estado son, en s mismas, un programa. Tal confusin de prioridades, en el ltimo caso por su parte, termina siendo concordante con los proyectos de dominacin de las corporaciones y que instrumentan los E.E. U.U..-

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<![if !supportLists]>7. <![endif]>Que el actual desarrollo tcnicocientfico adems de sus caractersticas intrnsecas: autoimpulsin, rapidez en el paso del descubrimiento cientfico a su aplicacin tecnolgica, dependencia interdisciplinaria, masificacin de los recursos humanos, riesgo de redundancia y obsolescencia, etc., presenta otras dos que podemos llamar extrnsecas:

<![if !supportLists]>a) <![endif]>Alta productividad y, consecuentemente, alta cuota de plusvala.

<![if !supportLists]>b) <![endif]>Potencial disponibilidad de tiempo libre por los trabajadores.

Ambas caractersticas se conjugan para ofrecer como consecuencia la posibilidad cierta de poder reproducir las condiciones de existencia de los productores con una parte mnima de su tiempo de trabajo, no ms de dos (2) o tres (3) horas de trabajo, y garantizar la existencia de toda la humanidad a condicin de proveer trabajo para del conjunto de los trabajadores.

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<![if !supportLists]>8. <![endif]>Que los organismos internacionales (bsicamente el FMI, el Banco Mundial y la OMC) han devenido de organismos reguladores de las finanzas y el comercio en su origen en administradores de las polticas globalizadas.

Ciertamente que coincidimos con varios autores que "Las polticas puestas en ejecucin bajo estas condiciones (polticas de expansin en los ciclos previos) no constituyen una estrategia positiva de la expansin del capital sino que simplemente tratan de administrar la crisis del capital" o que "en la historia moderna, las fases de reproduccin basadas en sistemas de acumulacin estables son sucedidas por perodos de caos" (Samir AMIN entre otros) pero no podemos dejar de sealar que la crisis es el modo de existencia del capital y que las crisis econmicas, siempre objetivas, se saldan desde adentro en tanto no las derrote otra subjetividad.

Que las crisis sucesivas vividas por distintos pases luego de un decenio o ms de aplicacin de polticas recesivas recomendadas por los mencionados organismos han trado como consecuencia, adems de desocupacin y una profunda injusticia social, el desprestigio de dichos organismos y alentado de bsqueda de nuevas y novedosas soluciones en particular han puesto en la agenda poltica de Amrica del Sur el relanzamiento del MERCOSUR.

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<![if !supportLists]>9. <![endif]>Que si bien la representacin poltica de los actores sociales tiene un marco nacional, el actual anlisis est realizado desde una perspectiva mundial y latinoamericana, centrada en el MERCOSUR, no solo por lo sealado en las Tesis 1, 2 y 3, sino adems por la concatenacin de los procesos polticos y sociales en el mundo actual, resultado, en lo fundamental, del proceso de globalizacin. Es de particular importancia, en este preciso momento, centralizar nuestro anlisis en el MERCOSUR, y entenderlo no como una cuestin coyuntural. Ni siquiera las naturales divergencias comerciales con Brasil deben privarnos de la misma.

II.- Algunas consideraciones sobre los Estados nacin (y lo que llamamos Estados regin)

En general en las doctrinas y teoras sociolgicas no aparecen concepciones orgnicas ni totalizadoras sobre el proceso de conformacin de las Naciones.

Por su parte en la tradicin marxista, como parte de lo que sealamos, as como abundan referencias al Estado escasean las relativas a la Nacin (cf. Nicos POULANTZAS<![if !supportFootnotes]>[5]<![endif]>). Concurrimos con el mencionado autor en sealar que es necesario "rendirse a esta evidencia: no hay una teora marxista de la nacin".

La asociacin clsica de la aparicin del Estado a la divisin clasista de la sociedad, en la mencionada tradicin marxiana, obviamente no aparece respecto al surgimiento de la nacin. Si es ella consecuencia del sedentarismo de tribus anteriormente nmades la nacin no es producto de la divisin de la sociedad en clases; si en cambio es consecuencia de la existencia de plusproducto estaramos en presencia de uno de los presupuestos del surgimiento de las clases en la sociedad humana. Esta cuestin reviste, para los fines del presente trabajo, una importancia secundaria por lo tanto la dejamos solamente planteada. Nuestro objeto es, a este efecto, la nacin moderna.

Para mejor analizar la situacin de los Estados Nacin previo al embate del fenmeno globalizador durante el ultimo tercio del siglo XX creemos necesario sustraernos a una cierta tendencia a visiones "eurocentristas" de muchos autores. Adems nos interesa en particular Amrica Latina, en particular al mbito del MERCOSUR, y eso refuerza esta proposicin.

La realidad de los Estados nacin de las zonas colonizadas por las potencias europeas ha sido la extrapolacin de la realidad del centro a la periferia acompaado en algunos casos (Argentina es un ejemplo) por el objeto de colonizar tierra despoblada.

Gran Bretaa, potente usufructuaria de la 1 Revolucin Industrial (la del vapor, el carbn y el acero), fue llevando, junto a sus tejidos, su modelo de Estado por el mundo y produciendo divisiones administrativas segn su conveniencia en todos aquello lugares que sus barcos tocaban.

Esa extrapolacin ha dado como consecuencia Estados que contienen en su seno ms de una nacin y como contrapartida naciones que no han logrado an forjar su propio Estado, y aun naciones divididas en mas de un Estado. Las naciones en tanto tales tienen derecho no solo a la "autonoma cultural" sino a fundar su propio Estado (autodeterminacin).

La 2 revolucin Industrial (la de la electricidad y primera aceleracin de las comunicaciones) en el deslinde de los s. XIX y XX y las conmociones polticas que van de la Revolucin Rusa a los resultados de la Segunda Guerra Mundial produce importante efectos econmicos, sociales y polticos en la periferia que impactan sobre los Estados y las sociedades y que Samir Amin (pgina web Globalizacin La economa poltica del siglo XX- agosto de 2000) describe de la siguiente forma:

"La industrializacin que las fuerzas sociales, energizadas por las victorias de la liberacin nacional, imponan al capital dominante, produjo resultados desiguales. Hoy, podemos diferenciar las periferias de primera lnea, que fueron capaces de construir sistemas nacionales productivos con industrias potencialmente competitivas dentro del marco del capitalismo globalizado, y periferias marginales, que no fueron tan exitosas. El criterio que separa las periferias activas de las marginales no est slo en la presencia de industrias potencialmente competitivas: es tambin poltico."

"Las autoridades polticas en la periferias activas y detrs de ellas, toda la sociedad (incluyendo las contradicciones en la misma sociedad)tienen un proyecto y una estrategia para su realizacin. Este es claramente el caso de China, Corea, y en un menor grado, de ciertos pases del Sud este de Asia, India y de algunos pases de Amrica Latina. Estos proyectos nacionales se enfrentan con el imperialismo globalmente dominante; el resultado de esta confrontacin contribuir a dar su forma al mundo de maana."

"Por otro lado, las periferias marginales no tienen ni proyecto ni estrategia (aunque la retrica poltica del Islam diga lo contrario). En este caso, los crculos imperialistas piensan por ellos y toman la iniciativa solos en la elaboracin de proyectos que conciernen a estas regiones (como las asociaciones africanas de la Comunidad Europea, los proyectos para el Medio Oriente de los EEUU e Israel, y los vagos esquemas europeos para el Mediterrneo). Ninguna fuerza local ofrece oposicin alguna, estos pases son por ellos sujetos pasivos de la globalizacin."

Es en esta realidad que opera el proceso globalizador y desde esta misma realidad que, entendemos, debemos responder los pueblos de esta parte del mundo. En esta respuesta juega, a nuestro entender un rol fundamental el MERCOSUR, de aqu la necesidad de institucionalizar, o avanzar en una nueva institucionalizacin del mismo.

Volviendo a la primera parte del presente acpite diremos que es precisamente el Estado capitalista el que presenta el carcter pleno de Estado Nacin. No es la generalizacin ampliada del intercambio mercantil sino la reproduccin (ampliada) de las relaciones sociales lo que da unicidad a la nacin moderna.

Alberto Antonio SPOTA<![if !supportFootnotes]>[6]<![endif]> al analizar la relacin entre el derecho comunitario de la Unin Europea y la relacin con cada uno de sus pases miembros concluye que "la Comunidad Europea es realmente una enorme ampliacin del Estado Nacin".

Adems, luego de sealar que la globalizacin y los procesos de integracin "no tienen sentido coincidente o concordante", sostiene que "las integraciones semejan, ..., el proceso de formacin de los grandes Estados Nacin, tanto a fines de la baja Edad Media y comienzos del Renacimiento, cuanto en el siglo XVIII y en el siglo XIX", y ms "...las integraciones parecieran, y realmente lo son, caminos hacia los grandes Estados Naciones".

En la bsqueda de su objeto, esto es la existencia o no de un derecho constitucional de la integracin y de la globalizacin semejante al correspondiente a los Estados nacin, el autor, recorriendo los caminos del derecho constitucional clsico en la Argentina, concluye que siendo anlogo el sistema de lealtades hacia el interior de las integraciones que al interior de los Estados nacin existe un correlato entre ambos plexos normativos en tanto "que cada hombre y cada mujer son un fin en s mismos, por la sola condicin de tales".

Respecto de "los sistemas globalizados de poder - insiste el prestigioso jurista - no hay lealtades a la tierra o a los territorios o a las banderas de los Estados Naciones o de la comunidad econmica o poltica, sino que las lealtades se producen hacia centros de poder universales en su dimensin, pero limitados a las franjas de sus propios intereses, en lo que hace a su desarrollo, y sobre todo a su esencia", lo cual los excluye de un derecho constitucional en los trminos conocidos.

Y volviendo a lo que nos interesa sostiene que "en sntesis el derecho constitucional de los Estados Naciones y de las comunidades (integradas, aclaramos nosotros) son variables anlogas, comprensibles, vinculadas y con futuro previsible".

Como vemos SPOTA llega, por va de la doctrina constitucional, al mismo puerto que nosotros: la historicidad de los Estados nacin y su probable cristalizacin futura en Estados regin.

Est claro que existe un sinnmero de opiniones opuestas.

Muchas de ellas planteadas desde una supuesta objetividad como por ejemplo Manuel CASTELLS<![if !supportFootnotes]>[7]<![endif]> quien contrapone al posible Estado regin lo que llama "super Estado nacin". Analiza este autor el proceso de conformacin de la Unin Europea apoyndose en STREECK y SCHMITTER (1991) para quienes dicha integracin es solo consecuencia de los intereses comerciales de las "grandes firmas europeas" y los intereses polticos de las "elites estatales". Concluye luego negando la bsqueda de la "supranacionalidad, sino la reconstruccin del poder del poder estatal basado en la nacin a un nivel ms elevado" y sostiene citando a Orstrom MOLLER (1995):

"La formacin de la Unin Europea no es un proceso de construccin del estado federal europeo del futuro, sino la construccin de un cartel poltico, el crtel de Bruselas, en el que los estados nacin europeos puedan seguir hacindose, de forma colectiva, con cierto grado de soberana en el nuevo desorden global, y luego distribuir los beneficios entre sus miembros, bajo reglas incesantemente negociadas. Por este motivo, en lugar del comienzo de la supranacionalidad y de la gobernacin global, estamos presenciando la aparicin del super estado nacin, es decir, un estado que expresa, en una geometra variable, los intereses agregados de sus miembros constituyentes".

CASTELLS (con el apoyo de STREECK, SCHMITTER y MOLLER) se proponen observadores imparciales de lo que puede ser, el "super Estado nacin"; nosotros desde la subjetividad de quienes participamos del proceso actual proponemos lo que entendemos debera ser para que "la economa vuelva ha ser un tem de la poltica" (Beatriz SARLO).

Precisamente para esa subjetividad no es la forma de transicin del Estado nacin al Estado regin el principal problema con que nos encontramos sino los espacios, las formas y los contenidos de la respuesta de los pueblos al embate de las Corporaciones Transnacionales (CTNs) espacio que a nuestro entender representa el MERCOSUR. Y que la institucionalidad que presente el MERCOSUR determinar sus propios contenidos.

III.- Conclusiones (s/los puntos I y II)

El presente acpite no pretende establecer conclusiones de cierre ni mucho menos. Tan solo pasar revista a los temas que, planteados o contenidos por otros, seguramente requerirn de la inteligencia comn de un "pensamiento crtico".

Creemos necesario seguir con atencin la evolucin de las capacidades regulatorias de los Estados nacin ms all de la percepcin que marchamos a su fin histrico. En consonancia el derrotero del MERCOSUR como expresin zonal de Estado regin.

Sobre la mencionada cuestin del Estado regin ha quedado planteados por contencin algunos temas tericos relativos al mismo como la determinacin del marco constitutivo de la sociedad civil, si ello tiene una determinacin general o se define a partir de las determinaciones especficas.

Ha quedado comprendido al hablar de Estados regin el complejo problema de las regiones interiores de las naciones, en el caso de la Argentina las geografas de las mismas son variadas incluyendo reas correspondientes a varias provincias o partes de provincias o varios municipios o partes de los mismos. Respecto de los cuales recin con la asuncin del presidente KIRCHNER comenzaron a aparecer planes estatales y proyectos gubernamentales concretos tendientes a revertir la desestructuracin que sufrieron dichas regiones interiores consecuencia del desguace ferroviario llevada a cabo por el ex - presidente MENEM con una profunda desarticulacin de las economas regionales, creando a su vez problemas de muy difcil solucin para el futuro.

Respecto de la globalizacin insistimos en que nos proponemos salir de la discusin del hecho y concentrarnos en su conceptualizacin a la vez que priorizar el debate entre quienes pretendemos dar otro curso a la historia sacndolo de la agenda que impulsan las CTNs.

Si coincidimos con Samir AMIN respecto de que los objetos de monopolio por parte del capitalismo globalizado continan siendo los mismos del ultimo perodo veremos que es posible sustraer de su dominio el control del proceso, dice AMIN respecto del mismo: "Gradualmente, el eje en torno al cual el sistema capitalista se estaba organizando, y que debera definir las formas futuras de la polarizacin, se constitua sobre la base de los cinco nuevos monopolios que beneficiaban a los pases de la trada dominante: el control de la tecnologa; los flujos financieros globales (a travs de bancos, carteles de aseguradoras, y fondos de pensin del centro); acceso a los recursos naturales del planeta; la media y la comunicacin; y las armas de destruccin masiva".

IV .- PARLAMENTO MERCOSUR

El 6 de octubre del ao 2003 se aprob el primer Acuerdo Institucional del MERCOSUR en el marco de la Cumbre Extraordinaria del CMC celebrada en Montevideo. Dicho Acuerdo Institucional ha pasado a conocerse como Enmienda Alonso debido a su autor el catedrtico espaol Ricardo ALONSO GARCA, y tiene como antecedente la recomendacin 11/03 suscripta el 17 de junio de 2003 en la XXI Reunin Plenaria de la CPC.

No vamos a insistir con la crtica que al rol de la Comisin Parlamentaria Permanente (CPC) realizara Adriana Dreyzin de Klor (Revista de Derecho Del MERCOSUR y de la Integracin N 6 Dic. 2003) la que desde ya consideramos atinada y orientada aunque insuficiente (aun as remitimos al mismo), porque no es el objeto de nuestro trabajo.

La primera cuestin que creemos necesario plantear respecto del las caractersticas del proceso institucionalizador es la de dotar al mismo de la mayor legitimidad democrtica.

La segunda cuestin es que la institucionalizacin del MERCOSUR no es un desafo para los actuales gobernantes sino para la sociedad toda. Algunos autores sostienen que se debe ir mas all y se debe impulsar la constitucin o formacin de una sociedad civil del MERCOSUR.( Conf. Jorge GRANDI Director del Centro de Formacin para la Integracin Regional CEFIR-, Profesor del Instituto Europeo de Administracin Pblica EIPA- y Lincoln BIZZOZERO Coordinador del Programa de Poltica Internacional y Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la Repblica Oriental del Uruguay, integrante de la Unidad Central de Estudios del Mercosur)

En un artculo publicado en la Gazeta Mercantil en junio de 2002 (Um Parlamento para o MERCOSUL), por su parte, Flix Pea (Consultor de comrcio internacional e professor na Universidad Nacional Tres de Febrero, na Argentina, como lo presenta el peridico brasileo.) haba propuesto:

Uma primeira idia introduzir substanciais melhoras na pgina oficial na internet do Mercosul (www.mercosur.org.uy). Ali deveriam se encontrar todas as informaes, como o material que permita aos cidados e a suas organizaes ter acesso a antecedentes, conceitos, dados e informes relevantes......(para continuar mas abajo) Uma segunda idia incorporar a figura do "ombudsman" do Mercosul como defensor dos interesses da sociedade civil. Poderia ser lanado com um "livro de queixas eletrnico" na pgina oficial da web, que permitisse remeter as inquietaes dos cidados e suas organizaes para a resposta de funcionrios responsveis, plenamente identificados, incluindo seus endereos eletrnicos. A terceira idia seria incluir na pgina oficial da internet todos os anexos das atas das reunies e os projetos de novas regras, estabelecendo um prazo para que os interessados dessem sua opinio. Para Pea esa sera una forma de abrir el debate, en nuestro caso, aun coincidiendo, no proponemos formas, sino que creemos en la necesidad de debatir contenidos.

Corresponde, entendemos, luego del relanzamiento del MERCOSUR impulsado por los presidentes LULA DA SILVA y KIRCHNER, iniciar un debate amplio y profundo sobre la Institucionalizacin del mismo. Respecto del PARLAMENTO que garantice los objetivos que se desprenden del conjunto de la presente ponencia proponemos:

1.- En su aspecto comunitario: Forma Constitucional (Alcance de las normas que produzca, Requisitos para su integracin, Composicin, Metodologa para la sancin de normas, etc.); Instrumentacin jurdica (Carcter de las normas que produzca, Aspectos reglamentarios de las mismas, etc.); Reglamento interno, etc. (Respecto de los antecedentes a tomar en cuenta, estos no deben reducirse al de la Unin Europea sino que deben considerarse otros como los del Parlamento Centroamericano y otros).

2.- En su aspecto nacional: Formas de eleccin de los Parlamentarios Argentinos, aplicacin de la ms amplia democratizacin (establecer formas de representacin de sectores independientes no partidistas, etc.)

En lo referente al Tribunal Supremo Comunitario la presente ponencia entiende que se debe por lo menos discutir:

1.- En su aspecto comunitario: Formas Constitucionales (Jurisdiccin, Control de Constitucionalidad; Requisitos para su integracin, etc.); Composicin; Metodologa para la produccin de sus resoluciones.

2.- En su aspecto nacional: Forma de seleccin de los componentes nacionales; Formas de control de gestin de los miembros nacionales.

Estimado colega periodista: si va a utilizar parte esta nota o del fallo adjunto como "inspiración" para su producción, por favor cítenos como fuente incluyendo el link activo a http://www.diariojudicial.com. Si se trata de una nota firmada, no omita el nombre del autor. Muchas gracias.

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