08 de Julio de 2026
Edición 7491 ISSN 1667-8486
Próxima Actualización: 09/07/2026
Diario Judicial

La integración en América Latina: El caso Mercosur

LA INTEGRACIÓN EN AMÉRICA LATINA: El caso MERCOSUR

Otro tipo de integración es posible...

Si la integración es concebida como una plataforma para insertarse en la economía mundial de una manera socialmente aceptable, apostando a la producción, al empleo, a la educación y a una mayor participación en las decisiones por parte de los sectores socioeconómicos, entonces, quizás, el crecimiento económico sea más lento pero sin ninguna duda  más equitativo y duradero.

En tiempos de tomar nuevas decisiones, habría que identificar nuevos objetivos y herramientas para afrontar el futuro.

 
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La poltica exterior de los Estados busca, entre otros objetivos, responder a necesidades internas utilizando oportunidades externas.

Dada la actual coyuntura, la integracin multinacional y el establecimiento de reas de libre comercio estn ntimamente relacionadas con estrategias para una insercin ms ventajosa de pases, subregiones y regiones en la economa globalizada para lograr crecimiento econmico y responder a las demandas de mejores niveles de vida para sus ciudadanos.

Hasta ahora ha prevalecido la integracin econmica por sobre otros tipos de integracin por el deseo de conseguir bienestar a travs de la liberacin de los intercambios y el fomento de actividades productivas. Por ello elemento comn a todas las formas de integracin es la disminucin de barreras arancelarias, especialmente, para los bienes industriales y los servicios, mientras que el comercio agrcola no es enteramente libre.

Desde cierta perspectiva, la integracin multinacional - an reducida al mbito econmico- va ms all del mbito del libre comercio. En diez aos, los aranceles promedios latinoamericanos pasaron de 35% y 100% de niveles mnimo y mximo, a 14% y 22% respectivamente, adems de reducirse la diversificacin arancelaria y eliminarse restricciones a los movimientos de capital.

La eliminacin de obstculos a los intercambios es inherente a la integracin econmica, pues la abolicin de las barreras existentes entre las unidades involucradas es requisito para el establecimiento de un solo espacio o mercado en el cual rija la libre movilidad de productos y factores y se establezca, consecuentemente, una nueva divisin del trabajo. Para integrarse los Estados deben remover trabas al intercambio recproco de bienes, servicios, capitales y personas. A diferencia de otros momentos de la historia, hoy se tiende a conceder gran movilidad a los capitales mientras se dan restricciones crecientes al movimiento de trabajadores.

Para algunos, la integracin es una empresa de desarrollo compartido de las sociedades que participan en ella. Dicha empresa, especialmente si se da entre democracias, debera procurar la distribucin ms equitativa posible de sus beneficios. Una nocin inherente a la integracin multinacional es la del equilibrio dinmico que conduzca a un crecimiento econmico-social armnico y a un desarrollo poltico-institucional estable.

Especialmente en los pases en vas de desarrollo, la integracin es concebida como un instrumento asociativo promotor del crecimiento de economas que individualmente afrontan dificultades para desarrollarse autnomamente en un entorno internacional que experimentan como poco favorable. Objetivo principal de la integracin, para estos pases, es acelerar el crecimiento a travs de una transformacin sustancial de sus estructuras econmicas a travs de la asociacin multinacional, lo cual los pondra en mejor pie en la globalizacin.

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La Gestacin de los procesos regionales

El trmino globalizacin se impone a principios de la dcada de 1990 lo que no es casual ya que la cada del bloque comunista y la clara orientacin china hacia una economa de mercado significaron el derribamiento de las barreras ideolgicas al libre comercio. Es as que a fines de aos ochenta a travs de los Organismos Internacionales de Crdito (BID; Banco Mundial; FMI; etc.) se impulsaron polticas econmicas propulsoras de temas como la disciplina fiscal, la inflacin como parmetro central de la economa, abatimiento y control del dficit fiscal a travs de la reduccin del gasto pblico, apertura comercial, estmulos a la inversin extranjera directa y privatizaciones, entre otras. Resumido por Larraine se tratara de polticas macroeconmicas prudentes, de orientacin hacia fuera y de capitalismo en su versin de libre mercado<![if !supportFootnotes]>[1]<![endif]>.

Se comienza de esta forma un proceso gradual de liberalizacin econmica y comercial en los pases en vas de desarrollo, los cuales segn la teora eran el escollo fundamental a la libre circulacin de bienes en el mercado global.

De manera casi simultnea, se impulsa a la Organizacin Mundial del Comercio (OMC), a funcionar como una gran mesa de negociacin en donde todos los pases acuerden como facilitar la libre circulacin de bienes y servicios.

Los procesos de integracin nacidos durante la dcada del noventa surgen a partir de fenmenos tales como la interdependencia iniciada a partir de los acuerdos especiales de carcter preferencial y las seales del mercado que fueron consecuencia de la liberalizacin comercial. Estos dos fenmenos combinados dieron nacimiento al denominado regionalismo abierto. El objetivo de este ltimo es que la integracin sea compatible con las medidas que apuntan a mejorar la competitividad internacional. Asimismo, una de sus principales caractersticas es el carcter preferencial del mismo a partir de los acuerdos de integracin fortalecidos por la cercana geogrfica y el vnculo cultural entre los pases de la regin. La integracin apunta a la bsqueda de un comercio ms abierto y es percibida como la opcin menos negativa para afrontar un escenario internacional desfavorable para los pases de la regin.<![if !supportFootnotes]>[2]<![endif]>

De esta forma, en aquellos aos, se conformaron bloques econmicos y comerciales que apuntaban a mejorar la competitividad de sus productos en el mercado mundial jugando en conjunto y aprovechando las ventajas del mercado ampliado con vistas a aprender a competir con aquellos productos carentes de ventajas comparativas. Asimismo, se aprovechaba el aumento del poder negociador para afrontar nuevas negociaciones comerciales y se buscaba atraer capitales inversores y financiamiento externo. Los pases asumieron este desafo simultneamente con los procesos de reforma estatal en aras de transformar los viejos y pesados aparatos estatales en maquinaria ligera para atraer inversiones dentro de sus fronteras. Tericamente, este era el camino para iniciar el crecimiento econmico que luego actuara como efecto derrame a toda la sociedad. En esta concepcin, fuertemente ligada a los preceptos neoliberales, la prioridad es abrirse, comerciar, captar inversiones para que luego, de manera inercial, esto acte como impulso econmico en el conjunto de la sociedad. Sera esta la estrategia de desarrollo concebida por los gobiernos cuando apuestan a la integracin.

Las carencias existentes en la mentalidad integracionista se reflejan en las lagunas que presenta esta breve descripcin de los acontecimientos. Es as que en los procesos regionales ha primado el concepto de mercado y de acuerdo a ello se identifican los objetivos que luego condicionan los medios para alcanzarlos. La prioridad ha sido disear instancias decisorias que garanticen ejecutividad y pragmatismo. Al tener especial cuidado en no intervenir demasiado en procesos librados a la dinmica del mercado, se postergan -como consecuencia ineludible - aquellas instancias deliberativas ms lentas aunque ms representativas. La carencia de voluntad para crear instancias supranacionales de toma de decisin que acten independientemente de los intereses nacionales ha condicionado la evolucin de los procesos de integracin que quedan librados a los ciclos econmicos globales. Los beneficios de estos ltimos son as captados por los pases de manera individual y no por los procesos de integracin en s.

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Desarrollo de los Acontecimientos

Por otra parte los pases, en el marco de la integracin, crecieron econmicamente durante la dcada del noventa aprovechando el perodo de bonanza econmica existente en el mundo. Pero brechas existentes dentro de las sociedades se fueran ensanchando paulatinamente quedando cada vez ms desprotegidos los sectores sociales ms sensibles.

Las actividades econmicas se fueran concentrando en determinadas reas del pas relegando a otras; se incentivaron los movimientos migratorios al interior de cada pas generando desequilibrios demogrficos, econmicos y sociales.

Esto produjo a su vez mayor desempleo en los pases ms desarrollados; tensin social: intolerancia y xenofobia lo que foment un crculo vicioso de comportamientos desviados, que vulneran normas y valores tradicionales en los pases receptores de la migracin.

De esta manera, los pases en vas de desarrollo haban llegado a su techo de colocacin de productos y no se vislumbraban mayores facilidades para continuar creciendo.

Se intent apostar a las negociaciones entre bloques comerciales pero estas avanzan lentamente, de acuerdo al ritmo desinteresado de aquellos ms ricos.

Las sucesivas crisis econmicas ocurridas a finales de la dcada y su fuerte capacidad de contagio mostraron una cara de la globalizacin que muchos no queran ver. Esta ultima, a travs de la libre movilizacin de capitales, demostr que no existe piedad para los pases en los que se pierde la confianza, especialmente en los mercados emergentes en donde se haca dinero fcilmente a cuenta de los riesgos que implicaba invertir en ellos. Un claro ejemplo de esto fueron: Mxico en 1994, Sudeste Asitico en 1997, Brasil en 1999 y Argentina en el 2001. En todos estos pases el dao econmico y social fue inmenso, aunque algunos se recuperaron ms fcilmente que otros. Estas crisis encontraron a los Estados disminuidos en su capacidad de actuacin, empobrecidos y fuertemente endeudados lo que afect directamente su capacidad de negociar salidas. En lo social signific un drstico aumento del desempleo, crecimiento de los niveles de pobreza y marginacin, aumento de la emigracin, y la profundizacin del conflicto social. En lo poltico se tradujo en la perdida de la gobernabilidad y en algunos casos en dficit democrtico.

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Integracin y libre comercio en la gobernanza de la globalizacin

Si asumimos que la profundizacin y la ampliacin de la globalizacin <![if !supportFootnotes]>[3]<![endif]> tiene un alto componente de espontaneidad <![if !supportFootnotes]>[4]<![endif]>, sin desconocer las decisiones pblicas y privadas que han incidido en ellas <![if !supportFootnotes]>[5]<![endif]>, parecera lgico asumir que los procesos de integracin econmica y los acuerdos de libre comercio (bilaterales, subregionales o regionales) que surgen de decisiones estatales- pueden y deberan ser espacios institucionales que faciliten elecciones pblicas y privadas que potencien los aspectos positivos de la globalizacin y amortigen o erradiquen sus caractersticas negativas, incluyendo aquellos aspectos y caractersticas que surgen de las variables espontneas.

En la consecucin de la gobernanza de la globalizacin, para humanizarla, los procesos de integracin econmica (que pueden conducir a uniones polticas) y los acuerdos de libre comercio <![if !supportFootnotes]>[6]<![endif]> especialmente aquellos subregionales y regionales- pueden dar un gran aporte.

Si se toma en cuenta que, desde la creacin de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) y hasta el ao pasado, se han notificado ms de 250 acuerdos de integracin econmica de los cuales aproximadamente 168 en plena vigencia (72% de ellos son reas de libre comercio)-, resulta clara la importancia estratgica de estos espacios instituciones para el futuro de la globalizacin.

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Importancia de la integracin

En Amrica Latina existe conciencia de que las naciones de la regin participan en la globalizacin desde la crisis, mientras que los pases desarrollados lo hacen desde el bienestar; pero tambin existe la conviccin de que el sendero para una insercin ventajosa en la globalizacin pasa por la integracin regional.

Las instituciones regionales (SICA, CAN, MERCOSUR, ALADI, entre ellas) han jugado un rol crucial en Amrica Latina y, en la regin, ha habido progresos en la integracin regional mayores a los de otras reas del mundo en desarrollo. El renovado compromiso de los pases latinoamericanos con la integracin ha ido ms all de la liberalizacin del comercio y del diseo de reglas comerciales comunes para considerar -en conjunto- cuestiones como la cooperacin en lo financiero y macroeconmico, la armonizacin de regmenes regulatorios en campos sensibles, la complementacin de la infraestructura fsica as como la profundizacin en la integracin social y poltica.

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Un elemento importante en la experiencia latinoamericana, tanto a nivel subregional como en el desafo de un rea de Libre Comercio en las Amricas, es la clusula democrtica. En los procesos participan nicamente pases democrticos y la consolidacin de la democracia es objetivo de las diferentes iniciativas y negociaciones en curso.

Pero la integracin no es una cuestin exclusivamente latinoamericana pues su importancia es incuestionable entre los Estados miembros de la Unin Europea y para aquellos que buscan participar en ella. El rol de los Estados Unidos en la llamada segunda ola de regionalismo es protagnico. La cuestin de la integracin viene adquiriendo cada vez mayor importancia en Africa -se habla de una futura Unin Econmica y Monetaria en este continente- tanto como en la agenda comn de los pases rabes. En Asia Central las naciones que integraban la URSS ahora se encuentran vinculados por acuerdos regionales. Los dems pases asiticos - especialmente aquellos con grandes mercados internos, tradicionalmente adversos o indiferentes a la integracin - han cambiado de actitud <![if !supportFootnotes]>[7]<![endif]>.

La coyuntura amerita profundizar en las oportunidades que los procesos de integracin regional (deep integration) y los acuerdos de libre comercio (light integration) ofrecen para la gobernanza de la globalizacin, a partir de un network de instituciones mundiales, regionales, subregionales y nacionales.

Lo regional es crtico pues permite articular los mbitos global y nacional en un sistema internacional fundando en procesos polticos cuyos actores principales siguen siendo las naciones - Estado, no obstante su debilitamiento.

Especialmente en los pases en vas de desarrollo, la integracin es concebida como un instrumento asociativo promotor del crecimiento de economas que individualmente afrontan dificultades para desarrollarse autnomamente en un entorno internacional que experimentan como poco favorable. Objetivo principal de la integracin, para estos pases, es acelerar el crecimiento a travs de una transformacin sustancial de sus estructuras econmicas a travs de la asociacin multinacional, lo cual los pondra en mejor pie en la globalizacin.

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mbito regional

Uno de los objetivos bsicos de los procesos de integracin, y a esto no escapa el MERCOSUR, es la insercin internacional de las economas de la regin ya sea por medio de la creacin de comercio, de la inversin extranjera y de su tecnologa u obteniendo financiamiento. Ello requiere de adaptabilidad y flexibilidad. Este proceso de transformacin debera lograrse con equidad, de modo tal de facilitar la sustentabilidad y la participacin estable en el sistema internacional, lo que implica la redefinicin de un conjunto de polticas en las diferentes reas.

En nuestra regin, progresivamente se va tomando conciencia de que las ventajas competitivas que reclama el mercado mundial son intensivas en:

i) Recursos humanos (inteligencia, capacidad de innovacin y valor agregado intelectual). Esto implica desarrollar polticas de capacitacin y educacin para la insercin competitiva, tomar como eje integrador la equidad concebida como igualdad de oportunidades; fomentar la autonoma de la accin educativa y haciendo estos conceptos complementarios con la competitividad y la calidad del desempeo, para enfrentar los nuevos requerimientos. En este sentido se intenta relacionar los sistemas educativos, de capacitacin y cientfico -tecnolgico con el sistema productivo.

ii) Organizacin social (estabilidad, funcionamiento articulado de las partes). Se torna visible asimismo la necesidad de enfrentar la competencia internacional con el esfuerzo articulado de todos los miembros, es decir, operando como sistema. Comienza a urgir en este mbito, la necesidad de lograr el mentado entorno social estable necesario para integrarse plenamente. En otras palabras: hay requerimientos sociales insoslayables, enlazados con el aumento de la capacidad competitiva.

Cules son los rasgos ms destacables en nuestra regin? Aquellos ya definidos para la escena internacional, con otros aditamentos: aumento de la pobreza, importantes disparidades en los ingresos y una progresiva transparencia en los sistemas de estratificacin.

En este escenario se hace imprescindible un ambiente de estabilidad y desarrollo de los derechos bsicos de los individuos de modo tal de armonizar democracia y crecimiento econmico. Es la estabilidad econmica y poltica la que va traer inversiones a largo plazo que apuesten a un crecimiento sostenido. Es necesario desarrollar el proceso de modo tal que sean todos los individuos los beneficiarios potenciales de un nuevo modelo de desarrollo.

Estamos hablando entonces de la creacin de compromisos polticos de largo plazo, que tengan como objetivo reducir las exclusiones econmicas y aumentar la equidad.

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LA INTEGRACIN DEL SUR UNA NUEVA CONCEPCIN?

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Para qu una integracin?

Hoy, el espacio regional del Sur es una zona de libre comercio ampliada y una unin aduanera imperfecta, si tomamos en cuenta las excepciones y consideraciones que involucr su actualizacin.

En el caso del MERCOSUR, es claro que no se ha planteado como una integracin poltica, ni una integracin con base en los Estados, como la europea que plantea un proceso de convergencia de objetivos polticos, econmicos y sociales y la formacin de una supranacionalidad que funda la identidad continental. Ms bien es un instrumento necesario dentro de un marco ideolgico determinado, como es el liberalismo econmico que domina actualmente las polticas del Cono Sur.

Nos encontramos entonces con la idea de Estado reducido al mximo para ser compatible con la preservacin del sistema y la mxima eficiencia. Prima el concepto de mercado y no el de Estado.

El marco ideolgico que acompa al inicio del proceso de integracin marc no slo los objetivos, sino que acorde a ellos, deline los medios, delimitando asimismo las instituciones que conduciran el proceso. Se dio prioridad entonces a aquellas que garantizaran ejecutividad y pragmatismo, postergando as instancias deliberativas, ms lentas aunque ms representativas.

Han sido los grandes actores los que han conducido y profundizado las relaciones dentro del bloque regional integrado, dndole prioridad en principio a la ptica comercial ms que a la bsqueda de valores comunes caractersticos de un formato supranacional. El formato intergubernamental es funcional a ello, plasmndose en las Declaraciones presidenciales logradas en las Cumbres del MERCOSUR, y a las actividades de los cancilleres de cada uno de los pases miembros. Lgicamente, tuvieron tambin prioridad las actividades comerciales y la facilidad de dilogo entre empresas, aunque no fue as con los trabajadores, las ONGs, las pequeas y medianas empresas y la ciudadana en general.

Sin embargo, la velocidad de esta integracin lleva necesariamente a pensar en una reorientacin del proceso, involucrando a otros sectores y temticas que se tornan necesarias para los escenarios que se van generando.

El postergar las instancias supranacionales deja fuera, aunque sea de momento, la posibilidad de la representatividad cabal de los pueblos y de deliberacin legislativa inherentes a un Parlamento Comn o a un Tribunal de Justicia. Instituciones supranacionales con funciones ms que necesarias en un intento de integracin que se precie de tal. Sin embargo, en el caso del MERCOSUR, esto no pasa de una declaracin de principios que poco a poco, y debido a la velocidad del proceso se toma necesaria. El caso del Foro Consultivo Econmico Social es un ejemplo claro de esto, toda vez que si bien est aprobada su creacin, an no se ha podido constituir. Ni siquiera esta instancia, de carcter slo consultiva ha podido pasar a los hechos.

A esto deben sumarse las caractersticas de cada uno de los pases miembros, tales como tamao, historia, legislaciones nacionales y economas. Contamos con dos pases chicos (Paraguay y Uruguay), uno grande (Brasil) y uno mediano (Argentina). Tres de ellos han dejado de lado las polticas intervencionistas y estatistas, mientras que Brasil sostiene an ciertas posiciones nacionalistas y de proteccin.

Este marco tambin requiere de condiciones especficas para su ptimo funcionamiento: seguridad, estabilidad y previsibilidad para las acciones y decisiones requeridas para la competencia econmica. Pese a la creencia ms o menos generalizada acerca de las bondades del mercado, van surgiendo progresivamente algunas urgencias para resolver aquellos aspectos que pueden afectar el proceso en general, y que en su momento se dejaron de lado, pero que tiene tambin relacin con lo econmico: la dimensin social del MERCOSUR.

Y aqu el mercado librado a su suerte no es suficiente, sobre todo en nuestro continente, donde los distintos vaivenes que han sufrido las polticas pblicas en general y las sociales en particular han instalado un escenario muy poco alentador en el rea social. Y ser precisamente en este sector en el que deber recaer la atencin a la brevedad ya que es aquel donde se han constatado los mayores impactos y donde tambin acta y actuar la integracin.

Slo generando un modelo de desarrollo inclusivo y participativo se puede potenciar la insercin en los procesos globales de modernizacin. La interdependencia de los conceptos de democracia y desarrollo nos remiten necesariamente al espritu inicial del MERCOSUR, superando la tentacin mercantilista propia de un contexto ideolgico particular que impuls al proceso, pero que dio prioridad al aspecto econmico comercial propiciando una confusin de medios y fines.

Si bien al momento de la firma del Tratado, los cuatro pases haban iniciado un proceso democrtico, lo que facilit la convergencia de estos principios en la construccin del espacio regional, la voluntad poltica de cada uno de los miembros fue diferente, as como fueron distintos los intereses que los motivaron.

Mientras Argentina y Brasil haban decidido integrarse econmicamente ya desde 1988 a travs del Programa de Integracin Comercial Argentina Brasil (PICAB), sin considerar la eventualidad de sumar nuevos socios, Uruguay y Paraguay contemplaron la posibilidad de integrarse casi como una necesidad vital.

Esto es relevante tambin para la cuestin social, ya que los diversos intereses puestos en la construccin del proceso tienen incidencia tambin en la voluntad poltica que se manifiesta para la solucin de las diferencias existentes en el rea social y en la convivencia de decisiones e instituciones polticas no siempre compatibles.

En el caso de la estrecha relacin entre Argentina y Uruguay esto se plantea tan naturalmente como la necesidad de contemporizar formas democrticas dismiles. Mientras en la primera an se puede hablar de una democracia corporativa, donde las instituciones pierden vigor y no siempre cuentan con la autonoma necesaria, en el Uruguay stas son precisamente sus fortalezas. Y estos factores son relevantes en la medida en que muestran claramente qu actores son los que toman las decisiones polticas en cada uno de los pases, y a quines benefician. Puntos muy importantes cuando necesitamos saber con quines nos sentamos a delinear la integracin regional, y con qu fines.

Aunque los cuatro pases hayan emprendido en su momento polticas de privatizacin, estabilizacin y apertura de la economa encuadrados dentro de lo que fue la Iniciativa para las Amricas, con el fin de lograr una zona de libre comercio de Alaska a Tierra del Fuego, se hace necesario ahora otro tipo de consideraciones. Los tiempos han cambiado, el marco ideolgico no es el mismo y las necesidades urgentes de resolucin son otras.

La transicin a la democracia en Amrica Latina no permite de momento hablar de una democracia sustantiva. Aumentan las brechas sociales, los derechos fundamentales son olvidados frecuentemente, la conciencia de ciudadana a menudo est ausente en la mayor parte de los pases de la regin. El libre juego del mercado no asegura por s mismo ni el desarrollo ni la democracia, y es necesario crear actores sociales y polticos capaces de luchar contra las desigualdades que entorpecen la construccin democrtica y el desarrollo.

Se hace imprescindible entonces volver a considerar los fines como tales: democracia, desarrollo y justicia social, y de este modo el establecimiento de los medios a seguir en pos de su consecucin: modernizacin, insercin en el mundo, estabilizacin, etc.

Si se concibe en estos trminos, si hay una recuperacin de estos valores, estamos hablando de la generacin y/o jerarquizacin de un espacio social dentro del proceso de integracin.

La combinacin entre polticas sociales y cohesin social como superacin de una visin neoliberal que ve en el mercado la solucin y el fin ltimo de los procesos.

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Esto implica, no slo la recuperacin de la iniciativa poltica de los Estados nacionales como orientadores y garantes de las diferentes iniciativas y beneficiarios, sino tambin el comenzar a delinear la posibilidad de instituciones supranacionales que se comprometan con el rea social como con las econmicas y comerciales.

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Un largo camino por delante...

Las circunstancias y los caminos seguidos en los procesos de integracin han sido diferentes segn los tiempos; regiones : necesidades y preparacin de los involucrados.

Los miembros ms poderosos de la comunidad internacional fijan y determinan las bases de la accin. Los recursos naturales cobran cada vez mayor importancia y la vieja aspiracin no ya de justicia distributiva sino de equidad sigue sin progresar en demasa. Quizs sea el momento oportuno para trabajar en conjunto y darles fin fomentando procesos de integracin que se basen en la equidad social, la produccin y el empleo. Las polticas que se implementen hoy tal vez cambien el rumbo de la integracin regional maana y porque no el rumbo de la globalizacin.

El proceso de globalizacin se encuentra en pleno desarrollo. Los actores irremediablemente debern enfrentar los hechos y no con distraccin. Las inequidades producidas debemos responsablemente enfrentarlas en nuestras negociaciones sumadas a aquellas que pueden producirse en el futuro.

La construccin de valores que nos unan en nuestro proceso de integracin deber ser como una utopa posible que gue nuestro accionar.

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