Pero en general, el ambiente que se percibe en
el alto tribunal -fundamentalmente despues de la visita del ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra- es de tranquilidad. No se esperan presiones del Poder Ejecutivo para producir algún
cambio y ni siquiera el comentado trueque de Antonio Boggiano por la embajada en el Vaticano -partió para la Santa Sede el pasado miércoles para pasar las fiestas en Italia y por ello
estuvo ausente de los festejos de Diario Judicial- mereció mas atenciones que comentarios inspirados, sobre todo, en la
particular forma de ser del ministro, quien en privado y en ese tipo de reuniones suele hacer gala de un irónico ingenio que -para el desprevenido- no suele coincidir con su imagen de
hombre reflexivo en la Corte.
hugo morales / dju