Notable entre la magnitud de la causa y los medios que se desenvuelven los fiscales Carlos Cearras y Pablo Rechini, que a decir verdad fueron una parte vital para que se descubrieran las coimas y a veces, son poco reconocido por ello. Esa fiscalía padece -a diferencias de otras con causas menores y que cuentan con sobrados contratos- la falta de personal para poder compaginar los 110 cuerpos y prepararla para su elevación a juicio que se supone será para fin de año.
hugo morales / dju