El juez federal Claudio Bonadío lleva varios meses queriendo interrogar como imputado al último jefe del Ejército durante la dictadura militar y éste siempre adujo problemas de salud con lo cual vino evitando el trámite, hasta que el pasado viernes 1, el magistrado ordenó el traslado del general retirado desde Córdoba, donde vive habitualmente, hasta la Capital Federal, para dejarlo internado en el hospital militar a la espera de su declaración indagatoria.
En esta causa se investiga la suerte corrida por una veintena de militantes de la organización Montoneros y están procesados con prisión preventiva el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri y otros 24 militares, mientras hay siete imputados que siguen prófugos.
Entre las víctimas de la "Operación Murciélago" que el juez intenta esclarecer, fueron secuestrados y siguen desaparecidos Ismael Viñas, hijo del escritor David Viñas, y Ricardo Patoí Zucker, hijo del actor Marcos Zucker.
La causa se inició en 1983 por una denuncia de algunos familiares de las víctimas, pero tomó un impulso especial luego que la hija de Viñas se presentó como querellante.
Este es el primer caso por el que Galtieri así como ex jefes del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército están procesados y presos por delitos considerados de lesa humanidad durante la dictadura.
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