La juez Federal María Servini de Cubría, quien investiga el asesinato en septiembre de 1974 del ex jefe del Ejército chileno Carlos Prats y su esposa, viajó a los Estados Unidos para cumplir una serie de diligencias relacionadas con la causa, que incluyen la ampliación de la declaración al ex agente de la CIA Michael Townley, sindicado como uno de los presuntos autores del crimen.
En la causa se encuentra acusado el ex integrante de la DINA (la policía secreta de Augusto Pinochet) Mario Arancibia Clavel, pero Servini investiga la presunta vinculación entre el crimen de Prats, con el atentado al ex canciller del gobierno de Salvador Allende, Orlando Letelier, ocurrido en los Estados Unidos, en el que aparece también implicado Townley. La Justicia de los Estados Unidos le negó a la Argentina la extradición de Townley, pero la jueza logró en mayo último interrogarlo en su país, donde es considerado como un testigo protegido.
Los fiscales de la causa Jorge Alvarez Berlanda y Jorge Di Lello le reclamaron en agosto de este año a la juez que el asesinato de Prats sea considerado como un crimen de lesa humanidad, para evitar que la defensa de Pinochet reclame la prescripción de las actuaciones iniciadas ante la justicia Argentina.
Los representantes del Ministerio Público inscribieron el doble crimen dentro de "un plan sistemático para la eliminación" de enemigos políticos fuera del territorio chileno".
Servini de Cubría viajó en la más absoluta discreción y su regreso esta previsto para fines de esta semana.
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