Un soldado estadounidense fue condenado este jueves a la pena de 18 años de prisión por asesinar a un iraquí y participar en la muerte de otros dos, luego de confesar los delitos. El soldado podría haber sido condenado a prisión perpetua (pero por su confesión la fiscalía retiró otros cargos) y dijo que un sargento le ordenó a él a sus compañeros que mataran a los iraquíes detenidos.
El condenado es Corey Clagett un soldado de 22 años que integraba la tercera brigada de combate de la 101 División Aerotransportada de Estados Unidos y que prestó servicios en Irak que lo llevaron a la cárcel.
Clagett confesó haber matado a un iraquí y haber participado en el asesinato de otros dos. Así el soldado fue condenado por homicidio, intento de asesinato y conspiración para llevarlo a cabo. Otros cargos pesaban sobre él: obstrucción, desobediencia y amenazas a un oficial.
Si también era condenado por esos delitos, Clagett podría haber afrontado la pena de reclusión perpetua. Pero la fiscalía retiró esos cargos.
Los hechos por los cuales Clagett fue condenado ocurrieron el 9 de mayo cuando soldados estadounidenses detuvieron a tres iraquíes en una incursión a un complejo químico en Samarra, ubicado a 90 kilómetros al norte de Bagdad, la capital de Irak.
Por el caso están acusados otros dos soldados y el sargento Raymond Girouard. Todos ellos habían declarado que los iraquíes habían intentado escaparse y por eso los mataron al verse obligados a dispararles. Pero después los tres soldados cambiaron su versión y culparon al sargento Girouard.
Los soldados señalaron que el sargento les ordenó que cortaran los candados con los que los iraquíes estaban atados y los mataran simulando un intento de huida.
Los otros dos soldados, William B. Hunsaker y Juston R. Graber, se declararon culpables hace un mes. Por su parte, el sargento Girouard será juzgado en los próximos meses.
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