El diputado justicialista Domingo Carbonetti tuvo el “privilegio”, con su proyecto, de generar un enérgica respuesta dentro del Poder Judicial. La mayoría de las asociaciones e instituciones que representan a la justicia salieron a criticarlo. A esto se sumó el Gobierno provincial, quien desautorizó la iniciativa para instalar un nuevo sistema de designación de jueces y fiscales sustitutos, figura que había sido derogado años atrás por el propio De la Sota.
Carbonetti, fue fiscal de Estado de la provincia y artífice de gran parte de la reformas judiciales que llevo adelante el gobernador durante su mandato. Sin embargo, según fuentes judiciales, hace un tiempo “está marginado de la conducción del bloque justicialista”. Por eso, nadie se sorprendió cuando el Gobierno provincial se despegó de esa propuesta. A través de un comunicado, el Gobierno confirmó que cualquier modificación del sistema judicial saldrá por consenso.
El proyecto de Carbonetti, actual presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de al Legislatura, tomó estado parlamentario la semana pasada, pero recién se conoció esta semana. Allí se propone la creación de una comisión especial dentro del Consejo de la Magistratura, que tendría a su cargo la elaboración del listado de posibles jueces o fiscales sustitutos.
Esta comisión, de acuerdo al proyecto del legislador, estaría integrada por tres personas: el presidente del Tribunal Superior, el Fiscal General y el Secretario de Justicia, estos dos últimos designados directamente por el gobernador de la Provincia. Además no es muy claro en cuanto a quiénes podrán presentarse para cubrir esos cargos.
El problema de la vacantes es uno de los temas más preocupantes de la Justicia de Córdoba. Todo se originó cuando el gobernador De la Sota dispuso una jubilación masiva en el ámbito judicial y bajó la edad de jubilación a 55 años. Eso generó muchísimas vacantes, admiten en la provincia. Actualmente, según fuentes judiciales, hay unas 70 vacantes en Córdoba: 49 en organismos judiciales que no tienen ningún titular, y 21 funcionan con jueces sustitos, es decir, con secretarios.
Ahora está previsto que se reflote un viejo proyecto, presentado en agosto de 2004 por el Tribunal Superior de Justicia de la provincia, que contaba con el acuerdo de todos los organismos relacionados al Poder Judicial. La iniciativa proponía que los jueces, luego de jubilarse, permanezcan por cinco años en el “estado judicial” y puedan ser convocados a cubrir vacantes. Aunque el proyecto no cayó bien en el Ejecutivo, y nunca fue tratado por al Legislatura, podría ser una de las salidas de emergencia a esta polémica. De hecho, se habla de un proyecto consensuado, pero para esto habrá que esperar unos días.
La polémica generada por el proyecto de Carbonetti ocultó otro proyecto, presentado por el Ejecutivo, que propone restablecer la Cámara de Acusación, un tribunal que años atrás se ganó el podo de “Cámara del perdón” por favorecer, supuestamente, a “amigos del poder”.
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