08 de Julio de 2026
Edición 7491 ISSN 1667-8486
Próxima Actualización: 09/07/2026
Diario Judicial

Políticas de defensa en el Mercosur.
Ventajas de los acuerdos multilaterales sobre las medidas unilaterales y los acuerdos bilaterales.

Políticas de defensa en el Mercosur

1.  EXTRACTO:

Con la finalización de la "guerra fría"  en la década de los 90´ y los atentados del 11 de Septiembre de 2001 salieron a la luz otras  formas de riesgos y amenazas para intereses nacionales considerados vitales que, aunque siempre latentes, habían permanecido sofocadas por la bipolaridad.

Las ambiciones hegemónicas de los EE. UU.  los han  aprovechado para traer agua a su molino, invocando la impotencia de algunos estados para neutralizar tales riesgos y amenazas,  justificando así  intervenciones solapadas, aun con empleo pleno del factor militar además del político y económico, bajo el amparo del argumento de que  ven amenazados sus intereses vitales por el  "efecto derrame"  que ellos producen.  

La diplomacia de los  integrantes del MERCOSUR (espacio subregional dentro del espacio regional SUDAMERICANO), debe encontrar intereses comunes que permitan elaborar políticas de defensa también comunes,  aptas  para  enfrentar  estos peligros no de manera unilateral y débil sino mostrándose como un bloque homogéneo en su accionar y sólido en las soluciones eficazmente  construidas.

 Los acuerdos  multilaterales, por el principio de sinergia, brindan mejores oportunidades  que los bilaterales a los fines del diseño de una política común  de defensa. Sólo falta un poco de buena voluntad y  predisposición para dejar de lado deseos hegemónicos  y de liderazgo sobre los restantes  integrantes del área, deseos que actualmente apuntan más a aspectos económicos  que a apetitos territoriales.  

 
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2. GLOSARIO

<![if !supportLists]> <![endif]>Inters: "Es la fuerza basada en la motivacin de la autopreservacin y la automejora" (Hirschman, A.O.: "The concept of interest: from euphemism to tautology", ao 1986)

<![if !supportLists]> <![endif]>Intereses nacionales: Adquieren esta categora los intereses comunes que la gran mayora de la poblacin acepta como condicionantes de sus comportamientos para satisfacer necesidades y alcanzar el bienestar general.

<![if !supportLists]> <![endif]>Intereses vitales: Son aquellos vinculados con la subsistencia del Estado, perennes e irrenunciables (integridad territorial, soberana, independencia, etc.). Afectan sensiblemente a la Nacin y a su poblacin. Son inmutables.

<![if !supportLists]> <![endif]>Intereses estratgicos: Inciden en el logro de los intereses nacionales, tienen tambin carcter de fines pero de menor prelacin a los intereses vitales (integracin regional, preservacin del medio ambiente, crecimiento cientfico - tecnolgico, etc)

<![if !supportLists]> <![endif]>Objetivos nacionales: No representan sinnimos de intereses nacionales, ya que stos "constituyen un conjunto ideal de propsitos que una nacin ha buscado a lo largo del tiempo y que debe realizar en el futuro, para satisfacer necesidades de diversa ndole del grupo social que la conforma. En tanto que el objetivo es la meta en que se traduce determinado inters nacional. La fijacin de los objetivos es tarea del gobernante, el que previamente debe pasar por un proceso de identificacin e interpretacin de los intereses de la Nacin " (SALINAS REYDET, Alvaro: "Los intereses nacionales", www.revistamarina.cl/revistas/1995/2/salinas.pdf)

<![if !supportLists]> <![endif]>Riesgo: Es la eventualidad ajena a la voluntad de un oponente, de que se produzca un dao a los intereses nacionales (p. ej. el deterioro ambiental es dao colateral, no existe intencin de provocarlo)

<![if !supportLists]> <![endif]>Amenazas: Situaciones internas y/o externas que atentan contra los intereses vitales. Representan tambin la eventualidad de un dao a los intereses nacionales pero obra de la voluntad del adversario.

<![if !supportLists]> <![endif]>Seguridad: "Situacin en la que un Estado se considera resguardado contra agresiones militares, presiones polticas o coerciones econmicas, obteniendo con ello libertad de accin para proseguir con su propio desarrollo y progreso" (Departamento para Asuntos de Desarme de la ONU, Informe del Secretario General, cap. V, ao 1986). Consiste en una situacin deseada o dada que podr o no ser alcanzada por un Estado; es un objetivo a alcanzar y mantener.

<![if !supportLists]> <![endif]>Defensa: Son las acciones y los medios a disposicin del Estado para alcanzar la seguridad en casos particularmente determinados.

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3. LAS POLTICAS DE DEFENSA

Volviendo a los objetivos nacionales ya conceptualizados, vemos que ellos son alcanzados mediante la aplicacin de polticas pblicas. Una poltica pblica deviene en poltica de estado cuando satisface ciertos requerimientos que la tornan reconocible como tal:

<![if !supportLists]> <![endif]>El consenso que despierta;

<![if !supportLists]> <![endif]>La legitimidad que exhibe;

<![if !supportLists]> <![endif]>Su continuidad en el tiempo.

Vale decir que lo es cuando los actores sociales la reconocen como compartible por ser concordada. Ha sido incorporada dentro de la agenda pblica, o sea de aquello que es objeto de debate dentro de la comunidad en los distintos mbitos relevantes con validez institucional (prensa, parlamento, mundo acadmico, partidos polticos, organizaciones de la sociedad civil, etc.). Cuenta por consiguiente con el indispensable soporte social por haber existido adhesin dentro del seno de la sociedad sobre los problemas - demandas - que tornaron exigible su implementacin, su aptitud futura para solucionarlos y la legitimidad y competencia de los rganos que la sancionaron.

Son algunos ejemplos de polticas pblicas que pueden ser polticas de estado:

<![if !supportLists]> <![endif]>De defensa;

<![if !supportLists]> <![endif]>De seguridad social;

<![if !supportLists]> <![endif]>Monetaria y crediticia;

<![if !supportLists]> <![endif]>De recursos naturales;

<![if !supportLists]> <![endif]>De poblacin;

<![if !supportLists]> <![endif]>etc. etc. etc.

Las polticas de defensa obedecen generalmente a la necesidad que tiene el factor poltico del poder nacional de cumplir con un mandato constitucional ("proveer a la defensa comn" reza el prembulo de la Constitucin Nacional). Por lo tanto en l reside su justificacin, y no en la existencia de un enemigo cierto o eventual.

Por ello la defensa nacional es conceptualizada como un conjunto de medios materiales, humanos y morales que una Nacin puede oponer a las amenazas en contra de sus intereses nacionales, siendo su propsito alcanzar una condicin de seguridad libre de interferencias exteriores.

Comprende la accin integrada y coordinada de todos los factores que conforman el poder de una Nacin (factor poltico, factor econmico y factor militar) para superar determinados conflictos. Por ello su acepcin es amplia, extensiva a enfrentar cualquier tipo de conflicto, tanto aquellos cuya solucin depende del empleo preeminente del factor militar como de cualquiera de los otros dos.

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4. SEGURIDAD COOPERATIVA Y DEFENSA EN EL MERCOSUR

Dentro del nuevo orden mundial puede considerarse que existen dos grandes factores generadores de conflictos que requieren medidas de defensa adecuadas y que slo pueden ser alcanzadas mediante el esfuerzo aunado en la cooperacin:

<![if !supportLists]>1. <![endif]>La disputa por los recursos naturales considerados estratgicos por la potencia hegemnica y todo el G-7 (v.g. petrleo fundamentalmente, agua en un futuro ya muy cercano)

<![if !supportLists]>2. <![endif]>La pretensin de los EE. UU. de llevar las medidas tendientes a garantizar su seguridad nacional ms all de sus fronteras, que lo ha convertido en un nuevo perturbador de la escena internacional.

Con el fin de la guerra fra la situacin estratgica del Atlntico Sur parece haber perdido inters. En estos momentos los grandes conflictos transnacionales se desarrollan en el hemisferio norte (Palestina, Afganistn, Irak, el aparentemente finalizado enfrentamiento tnico en los Balcanes), pero no por ello debe perderse de vista que los abundantes recursos naturales de los que dispone la regin Sudamericana pueden atraer las ambiciones de las potencias hacia ella.

Es necesario que la diplomacia de la regin elabore pautas para la creacin de un espacio donde se discutan y elaboren verdaderas medidas de defensa cooperativa.

A comienzos de la dcada de los aos 90 la guerra del golfo, encarada bajo la apariencia de la defensa de Kuwait pareci afirmar el papel de las Naciones Unidas como el organismo adecuado para llevar adelante un sistema de seguridad internacional. Posteriormente dicho papel qued desplazado ante el conflicto de los Balcanes, pasando a cobrar importancia el rol desempeado por la OTAN. La nueva doctrina de la seguridad internacional enarbolada por el gobierno republicano y su pretendido derecho de injerencia en los asuntos de otros estados an llegando al uso solapado de la fuerza militar, se muestra como una forma de amenaza ms para la soberana de los pases poseedores de recursos considerados estratgicos por la potencia hegemnica.

Amrica debe superar viejos recelos entre pases vecinos, los que han llevado a la formulacin de polticas unilaterales de defensa considerando casi exclusivamente hiptesis de conflicto basadas en la defensa territorial para enfrentar sentimientos expansionistas de sus vecinos (Per Ecuador; Argentina Chile; Argentina Brasil; Chile Bolivia; Chile Per).

De esta manera fue que las medidas llevadas a cabo no pasaron de ser meros entendimientos, a veces sobreentendidos, de alianzas bilaterales (en un conflicto Argentina Chile se daba por supuesto el apoyo de Per y Bolivia; En caso de conflicto entre Argentina Brasil el apoyo de Chile a este ltimo se daba por descontado; Argentina no permaneci neutral en la guerra del Chaco Paraguayo)

El fenmeno de la globalizacin ha creado tambin una nueva forma de interdependencia entre los actores de la escena internacional, la cual dificulta el delinear el lmite entre los intereses comunes y los propios de cada pas, interdependencia que es ms econmica antes que cultural, social o militar.

Una exagerada ptica geopoltica de las relaciones bilaterales entre los pases ms importantes del rea, Argentina y Brasil, llevaba a percibir cada ventaja geogrfica adquirida por uno de ellos como una prdida para el otro (MILLER, Carina J.: Influencia sin Poder, 1a. edicin, Grupo Editor Latinoamericano S. R. L., Bs. Aires, ao 2000, pg. 53).

Ambos pases no deben flaquear en sus voluntades polticas de integracin al amparo del MERCOSUR, frente a la vocacin hegemnica de los EE. UU. que busca cristalizarse y consolidarse en el rea por medio del ALCA.

"Desde septiembre de 2001 la doctrina del ataque preventivo supera la doctrina de la defensa general, lo cual guarda relacin con una premisa apuntada antes por Francis Fukuyama: Los norteamericanos tienden a no reconocer otra fuente de legitimidad democrtica superior al Estado-Nacin" (ELAS, Jorge: "La Nacin", 2/ Noviembre/ 2003, pg. 6)

La poltica exterior norteamericana es agresiva y francamente intervencionista bajo la excusa de mantener una guerra frontal contra el terrorismo que constituy su principal doctrina.

Hacia el mes de Septiembre de 2002 el presidente George Bush hizo entrega al Congreso de un informe titulado "La estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos", expresando que los conceptos tradicionales de disuasin no son aptos para combatir al terrorismo, por lo que le quedaba reservado el derecho de actuar unilateralmente, an sobre territorios de otros pases, con el empleo del poder militar a pesar de que sus aliados y la ONU estuvieran en desacuerdo.

"El terrorismo en Colombia, las actividades de extremistas en la frontera de Paraguay, Argentina y Brasil y el trfico de armas y drogas desde Amrica del Sur a Tijuana son amenazas para Estados Unidos, afirm el senador demcrata Zell Miller. El lunes, Francis Taylor, coordinador de contraterrorismo del Departamento de Estado, admiti por primera vez, que poda utilizar la fuerza contra las organizaciones insurgentes y los paramilitares en territorio colombiano. En la campaa contra el terrorismo, dijo, sern usados todos los elementos de que dispone Estados Unidos, incluyendo, donde sea apropiado como estamos haciendo en Afganistn, el uso de la fuerza militar." ("Clarn, 19/ Octubre/ 2001, pg. 42)

La existencia de "estados fallidos" y/o "simpatizantes con organizaciones terroristas o delictivas" y/o "que sirvan de base para sus operaciones" (efecto derrame) brinda a los EE. UU. el buscado argumento para intervenir militarmente, bombardeando u ocupando todo o parte de sus territorios.

El TIAR ya no reviste utilidad alguna. Los acuerdos bilaterales ya vimos que slo forjaban alianzas para actuar ante hiptesis de conflictos limtrofes.

El MERCOSUR ha sido declarado zona de paz, quedando incluido en tal declaracin el compromiso de transparentar e intercambiar informacin atinente a las polticas de defensa nacional orquestadas por cada uno de sus miembros. Es as que han sido instrumentadas las llamadas Medidas de Fomento de la Confianza y de la Seguridad, en cuyas previsiones entran tpicos tales como la prevencin de crisis, el balance entre sus fuerzas armadas, el desarme y la implementacin de Medidas de Confianza Mutua (p. ej. ejercicios combinados y conjuntos entre sus fuerzas armadas)

Los acuerdos multilaterales, instrumentando verdaderas medidas de defensa cooperativa son los que permitirn el fortalecimiento de los integrantes del bloque y los mostrarn debidamente capacitados para enfrentar al terrorismo internacional, al trfico de armas y drogas y a la explotacin ilegal de recursos naturales que tambin erosiona al medio ambiente. Reiteramos que la intervencin de cualquiera de las potencias desarrolladas, llevada a cabo bajo el pretexto de ayudar a combatir estos peligros, no es ms que un tiro por elevacin para intervenir directamente en los destinos de los pases afectados.

Estimado colega periodista: si va a utilizar parte esta nota o del fallo adjunto como "inspiración" para su producción, por favor cítenos como fuente incluyendo el link activo a http://www.diariojudicial.com. Si se trata de una nota firmada, no omita el nombre del autor. Muchas gracias.

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