Alrededor de 20 de los 45 militares y un civil acusados de genocidio y torturas por el juez español Baltazar Garzón todavía no declararon ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, en la llamada “audiencia de conocimiento” previa al juicio de extradición, confirmaron fuentes de Tribunales.
Se trata en su mayoría de imputados que están enfermos y no podrían movilizarse hasta el juzgado y en otros casos están detenidos a disposición de otros magistrados, como el ex dictador Jorge Rafael Videla y el ex jefe del Primer Cuerpo del Ejército, Guillermo Suárez Mason.
Así, Canicoba ofició a los jueces federales Jorge Urso y Sergio Torres, quienes tienen a su disposición a Videla y Suárez Mason y también al ex almirante Emilio Massera, el capitán de Fragata Jorge Acosta y el oficial Luciano Jauregui, para que sean conducidos a Comodoro Py 2002 y cumplan también con el trámite de reconocimiento.
Entre los que deben pasar por el despacho de Canicoba Corral y no lo hicieron por falta de notificación o razones de salud figuran los oficiales retirados Juan Vaquero, Luis Martella, Juan Orlando Rolón, Alberto Cattáneo, Fernando Santiago, Roberto Albornoz, Héctor Febres, Luis Rizo Avellaneda, Eugenio Barroso y Juan Azic, éste último internado tras intentar suicidarse luego de conocer el pedido de captura en su contra.
Mientras tanto, hasta esta tarde aparecían como contumaces a la citación del magistrado los tenientes coroneles Antonio Arrechea Andrade y Arturo González Naya, junto al capitán de navío Jorge Vildoza. Para los tres, en las próximas horas el juzgado federal a cargo del proceso emitirá un edicto emplazándolos a presentarse, explicaron fuentes judiciales.
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