Los tiempos que maneja el gobierno para la nominación de candidatos a ocupar la anhelada vacante en la Corte Suprema de Justicia, que dejó el viernes el ex presidente del tribunal Julio Nazareno, parecen evidenciar la necesidad de que los postulantes no sean impugnados y al parecer el presidente Néstor Kirchner se tomaría 15 días para elevarlos a consideración de las ONG.
Así lo confirmaron fuentes gubernamentales, las que descartaron extraoficialmente que sean candidateados funcionarios del gobierno, al circular durante el fin de semana la posibilidad que se postule, entre otros, el actual Canciller, Rafael Bielsa.
Es más, el nombre que suena con mayor insistencia es el de la integrante del Tribunal Superior de Justicia de Mendoza, Aida Kemelmajer de Carlucci, quien ya había sido mencionada cuando el ex presidente Eduardo Duhalde designó a Juan Carlos Maqueda, para ocupar la vacante de Gustavo Bossert. Esta propuesta, además de las condiciones profesionales y académicas de la candidata, reúne las características de representación de minorías en el ámbito del Poder Judicial, en este caso, de género y de culto, ya que la magistrada profesa la fe judía.
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