El fiscal federal Luis Comparatore -de turno en esta quincena con las fuerzas de seguridad- alertó sobre la aparición “reiterada” de una “nueva modalidad delictiva”. Se trata de pedidos de rescate por personas que en realidad no fueron secuestradas, y cuyos datos los delincuentes los obtienen a través del tradicional sistema de “mentira verdad”, muchas veces haciéndose pasar por policías.
“En las últimas semanas se denunciaron varias llamadas de falsos policías que, informando sobre supuestos accidentes de familiares, por lo general menores de edad, obtienen datos como el nombre, número de documento, dirección y luego, en la misma conversación, le dicen a la familia que lo consideren secuestrado”, explicó Comparatore a Diariojudicial.com. “Lo que se busca en estos casos es el cobro de una suma de dinero más o menos pequeña y rápida”, explicó el fiscal.
El funcionario explicó que por lo general la extorsión no se concreta, porque en ese momento muchos caen en la cuenta del engaño, pero consideró que es importante “no brindar datos personales ni propios ni de familiares a desconocidos”.
Según las datos de Policía Federal que maneja la fiscalía, esta modalidad creció en las últimas semanas, por la gran cantidad de jóvenes y adolescentes que veranean solos. “Suponemos que hay más casos, de gente que descubre el engaño y no hace la denuncia”, dijo Comparatore.
“Llaman y preguntan: ¿usted tiene un hijo o un sobrino de vacaciones, porque hubo un accidente?”, y así en la confusión, obtienen la información”, explicó el preguntar los datos del que llama y luego verificar la veracidad de la información, a través de llamados a dependencias policiales. “No hay que tomar ninguna acción imprudente o impensada, se debe avisar en la sede policial más cercana”, explicó el fiscal.
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