La situación de inminente juicio fue confirmada en recientes declaraciones periodísticas por el gerente de Relaciones Institucionales de la empresa, Gustavo Pedace, quien ratificó que se analiza la posibilidad de que se presente una demanda local si el gobernador Felipe Solá insiste "con el avasallamiento del derecho inobjetable de cobrar deudas contraídas con nuestra concesión".
La reacción de Azurix se produjo luego de que el Organismo Regulador de Aguas Bonaerenses (Orab) dispusiera que "los usuarios que posean facturas impagas anteriores al 7 marzo deberán regularizar su situación concurriendo exclusivamente a las oficinas comerciales de Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima (Absa)".
Según Pedace, lo dispuesto por el Orab "es una situación que linda con lo absurdo y confiscatorio porque es como si Azurix hubiese querido cobrar en su momento las deudas que los usuarios (de agua potable y cloacas) mantenían con Osba (Obras Sanitarias de Buenos Aires)".
Como se recordará, Azurix hizo ya un planteo judicial a nivel internacional para reclamar sobre los términos de la rescisión del contrato de concesión, mientras que el gobierno bonaerense analiza presentar una demanda contencioso-administrativa por abandono de servicio.
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