Se trata de Miguel Radrizzani Goñi, un letrado amplia con trayectoria en materia de derechos humanos, quien renunció al concurso 59, en el que estaba postulado para cubrir uno de los cuatro cargos vacantes dejados por los jueces Adolfo Bagnasco, Carlos Liporaci, Gabriel Cavallo y Gustavo Literas.
Según Radrizzani Goñi, su decisión se basó en la "lamentable conducta" del Consejo de la Magistratura como así también en el "lamentable espectáculo senatorial" que se desató a partir del hecho que involucró al senador Raúl Alfonsín en el supuesto “cajoneo” de un candidato a juez.
En el escrito, presentado ante el Consejo de la Magistratura, fundamentó su decisión al hacer referencia a los dichos del abogado Eduardo Orio, integrante del cuerpo, quien aseguró que "para llegar a integrar una terna se necesita mérito, pero para ser designado juez también se necesita banca, apoyo político".
En ese sentido, el letrado consideró que las manifestaciones de Orio -publicadas por el diario La Nación el último 16 de mayo- constituyen una violación al artículo 16 de la Constitución Nacional.
El abogado también se quejó porque "en la selección de candidatos se otorga igual puntaje a quienes fueron magistrados o funcionarios de la dictadura militar respecto de los que no lo fueron, pese a que el reglamento establece distinciones".
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