La Corte Suprema del Estado de Virginia, en Estados Unidos, consideró en un fallo reciente que tres militantes de la organización racista Ku Klux Klan realizaron un acto “admitido y protegido por las normas constitucionales” al quemar una cruz que simboliza al cristianismo frente a la casa de un hombre negro.
Por cuatro votos contra tres, el tribunal estadual norteamericano revocó una sentencia de condena contra estas tres personas que cometieron el acto durante una manifestación. Los magistrados, según informó la agencia italiana ANSA, contradijeron además una ley de 1952 aún vigente en Virginia, que prohíbe expresamente quemar cruces, y lo fundamentaron en las enmiendas constitucionales que protegen el derecho a la libre expresión.
"En nuestro sistema de gobierno, las personas tienen el derecho de usar símbolos como forma de expresión. Pueden enarbolar banderas como muestra de patriotismo o quemarla en señal de protesta; pueden rezar con respeto ante una cruz o quemarla como señal de fanatismo", dijo en su voto el juez Donald Lemons.
Pero uno de los jueces que votó con la minoría, Leroy Hassell, recordó que las leyes de Virginia "por casi 50 años han protegido a los ciudadanos del miedo provocado por estos episodios, pero ahora esta sentencia podría alterar ese estado de cosas".
Por su parte, el Procurador General ante el máximo tribunal de Virginia, Randolph Beales, anunció que apelará el fallo ante la Corte Suprema Federal de Estados Unidos.
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