Cabe recordar que el tribunal al que apeló Microsoft el año pasado rechazó el dictamen del juez de primera instancia, Thomas Penfield Jackson. El magistrado había hecho lugar a una denuncia del Departamento de Justicia de Estados Unidos y condenado a la empresa del multimillonario Bill Gates a dividirse en dos compañías independientes, una que fabrique programas y otra dedicada a la faz operativa, con la intención de que la compañía perdiera la posición dominante que había logrado en el mercado.
El tribunal de apelaciones no estuvo de acuerdo con las conclusiones de Jackson y consideró que la empresa tiene derecho a innovar en sus productos e integrarlos al sistema operativo, como hizo con su navegador Internet Explorer. Sin embargo, los jueces dispusieron una serie de reglas para que no haya riesgo de abuso en el futuro.
El fallo de segunda instancia puede ser apelado a la Corte Suprema. Desde diciembre, las acciones de Microsoft, golpeadas en 2000, aumentaron 75 %.
Aunque el fallo la favorece, Microsoft anunció que modificará los acuerdos de licencia de sus programas informáticos con los fabricantes de computadoras, en una decisión que parece una adecuación de su política empresarial a las prescripciones judiciales. Los programas de Microsoft no tendrán exclusividad y los fabricantes podrán incluir en las computadoras personales los de otras empresas, como RealNetworks o AOL Time Warner.
La última versión del sistema operativo de Microsoft, Windows XP, que se lanzará en octubre próximo, ya incluirá este cambio en la relación con los fabricantes.
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