Los tormentosos anuncios del ahora ex ministro de Economía Ricardo López Murphy parecen haber quedado sin efecto, pero la lluvia que tronó el viernes sobre la Ciudad de Buenos Aires, mientras el economista de FIEL anunciaba el recorte, dejó sus destrozos, y quien tendrá que responder será el secretario de Obras y Servicios porteño, Abel Fatala.
La Defensora del Pueblo de la Ciudad, Alicia Oliveira, intimó al funcionario aliancista ayer mediante una carta documento para que explique los motivos por los cuales todavía se encuentran paralizadas las obras de construcción del aliviador del Arroyo Vega, que pasa por debajo de la calle Blanco Encalada, en el barrio de Belgrano.
Asimismo, la Defensora exigió un pormenorizado informe sobre el estado de los sumideros, conductos, cámaras y nexos pluviales de la Ciudad. Oliveira reclamó una respuesta en un plazo de 48 horas, de las que quedan sólo 24. De no contestar, se estima que desde la Defensoría iniciarán una acción judicial.
Según Oliveira, el nuevo problema con las lluvias “indica claramente que aún no hay soluciones por parte del Gobierno para el problema de las inundaciones en nuestra ciudad”.
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