El presunto espía brasileño Wilson Dos Santos, quien alertó en 1994 sobre la inminencia de un atentado en la Argentina días antes de la voladura contra la sede de la AMIA fue extraditado el sábado último y podría ser indagado el viernes próximo por el juez federal Claudio Bonadío en relación con el delito de falso testimonio agravado.
Esta mañana circuló la versión -nunca confirmada por el juzgado- que Bonadío tenía previsto indagarlo hoy mismo, pero esa posibilidad se fue diluyendo a raíz de la indefinición en torno a quién será su abogado defensor.
Según se pudo saber de fuentes judiciales Dos Santos, al llegar a la Argentina y ser notificado respecto de su derecho a ser asistido por un abogado defensor dio el nombre de un profesional particular quien hasta esta tarde no había decidido si asistirá o no al brasileño. En caso de llegarse al viernes en la misma situación se le asignará como defensor oficial a Horacio Michero.
En los días previos a su extradición desde Zurich, Suiza, Dos Santos había hecho públicos sus temores a ser torturado en la Argentina. El juez que investiga el atentado a la AMIA, Juan José Galeano, no resolvió aún ampliar el pedido de extradición para interrogarlo sobre ese hecho, pero voceros cercanos a la causa descontaron que aguardará los resultados de la indagatoria a cargo de su par Bonadío, y en el entendimiento de que por tratarse de un delito como el de falso testimonio agravado éste último magistrado no dispondría -en caso de decidirlo así- su libertad de inmediato.
Dos Santos se encuentra alojado en el nuevo centro de detención que la División de Investigaciones de la Policía Federal tiene en el barrio de Villa Lugano.
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