
El ex árbitro de fútbol Javier Castrilli logró hoy en una audiencia conciliatoria -en la que ni siquiera se presentó- que el hombre fuerte de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio Grondona, se retractara de sus propios dichos para así evitar una condena, en una querella por calumnias e injurias que tramitaba en el Juzgado Correccional Nº 3 a cargo de la Dra. Susana Nocetti de Angeleri.
El presidente de la AFA había calificado a Castrilli, ahora devenido dirigente político cercano a Carlos Ruckauf en la Provincia de Buenos Aires, de “desequilibrado”. Así le había contestado a las acusaciones que el “sherif” había vertido acerca del Colegio de Árbitros, organismo al que había denunciado públicamente por presionar a los referís para que fallaran a favor de los equipos más grandes.
Según el acta de conciliación, constaba en la querella que Grondona había descalificado a Castrilli en una conversación telefónica con un periodista desde Zurich, en Suiza, que fue emitida en vivo por un medio radial en 1998.
El dirigente futbolístico aseguró que en ningún momento trató de agraviar al ex juez sino que su intención “fue aclarar la situación” con Castrilli, de quien dijo que “siempre fue un hombre de bien”.
Al aceptar la retractación, el representante legal del querellante Castrilli, Gustavo Duffau, puso como única condición que se cumpla con la publicación del pedido de disculpas, a lo que se comprometió Grondona.
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