Resultó el procedimiento para detener al ex Pami, Victor Alderete, lo que dio lugar a interpretaciones de toda índole sobre el papel del juez Adolfo Bagnasco y el principal abogado de la causa, el ex ministro de Justicia, León Carlos Arslanián, un ex de Carlos Menem pero al que luego enfrentó y convirtiéndose luego en el principal arquitecto jurídico de su principal enemigo en la interna peronista: el ex gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde. Pero Arslanián también suele asesorar al senador Eduardo Menem y mantiene un trato más que preferencial con quien compartió la profesión y un lugar en la ex Cámara Federal que enjuició a las Juntas Militares, el actual ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra. Semejante maraña de intereses cruzados debía terminar como terminó: con Alderete preso y todo el proceso -aunque no haya sido la intención de sus principales protagonistas- teñido de inquietante condimento político.
hugo morales / dju