Ayer culminó el Congreso Internacional de Mujeres Jueces, Buenos Aires 2000, que se llevó a cabo en el Centro Cultural San Martín, organizado por la Asociación Internacional de Mujeres Jueces, (AMJA), cuya presidenta es la juez de Cámara del tribunal Oral en lo Criminal número 2, Carmen Argibay.
Es el segundo Congreso a nivel internacional, que reunió a integrantes de Cortes y magistradas de todo el mundo, en esta ciudad, para debatir sobre temas concernientes a la mujer y la discriminación. El cónclave culminó con una exhortación del pleno a las juezas para concientizar a sus países de origen, sobre la ratificación a la Corte Penal Internacional, al igual que su participación en la conformación del mismo. Por otra parte la jueza Carmen Argibay propuso una votación donde hubo coincidencia sobre un tema prioritario en el que trabajarán los próximos años las filiales de la Asociación, “mujer, trabajo y pobreza”, de la cual tuvo notable participación la presidenta electa de la Asociación Internacional, Mella Carrol, integrante del Tribunal Supremo de Dublín, Irlanda, quien invitó a las participantes a la próxima bienal en el 2002 en su país.
La presidenta de AMJA, a nivel nacional, Lidia Soto, integrante del Tribunal Oral Federal de San Martín, sostuvo en el cierre del encuentro que “es hora de asumir --por parte de los operadores de la justicia-- , la responsabilidad del poder que la Constitución Nacional nos brinda y exigir a los demás poderes, políticas públicas para lograr una nueva sociedad, profunda y étnicamente solidaria, donde la igualdad de oportunidades deje de ser una utopía para convertirse en un proceso de ampliación de las opciones de la gente”.
El tema eje durante los cuatro días que se realizó la Conferencia, fue “mujeres marginadas”. Se dividieron en distintos paneles donde se tocaron diversos puntos como, “porqué son discriminadas, analfabetas, enfermas mentales, madres solteras adolescentes, portadoras de HIV y marginadas racial o culturalmente”.
maría laura morales / dju