Lomo con guarniciones, previo a una entrada de
camarones que el juez Vázquez insistió en probar pese a malas experiencias de la semana anterior en el sur, le prepararon los integrantes de la Sociedad Rural Argentina a la Corte en pleno,
con el acompañamiento de un buen cabernet que -nobleza obliga- sólo fue probado para no desperdiciar tan bondadoso convite y
pese a que en el grupo de comensales se encontraban catadores notables como los jueces Enrique Petracchi y Antonio Boggiano.
Sólo faltó el ministro Carlos Fayt. Los motivos de Enrique Crotto y su gente para agasajar a los máximos jueces obedece a que este rito lo cumple anualmente la más tradicional entidad
que representa al campo argentino con las restantes cabezas de los otros dos poderes: Ejecutivo y Legislativo. Pero como tales
tenidas gastronómicas suelen realizarse en épocas de feria y muchos jueces están ausentes por ello, se buscó una fecha que pueda reunir a todos. Al final todos brindaron con champagne, después
que se comieron un democrático helado de varios gustos.
hugo morales / dju