De la política no son iguales a las fantasías de algunos jueces cuando sin carecer del olfato para esta ciencia, quieren jugar de ese modo. "Chacho" Alvarez no está en el Gobierno y Fernando de la Rúa precisa hoy más del peronismo, donde el ex presidente volvió a convertirse en un jugador importante- que de su antiguo socio, con quien mantiene una sorda relación de amor-odio. Si no hay pruebas jurídicas que lo determinen -única condición para que un hombre este preso en un Estado de Derecho y en un país serio- se hará muy difícil tenerlo encerrado a Alderete sin que estalle otro escándalo político, en un país que ya no aguanta estos dislates de sus dirigentes sean de la política, de la justicia o de cualquier otro sector. En conclusión, Riva Aramayo votó a favor de la liberación de Alderete y ahora, el destino del ex funcionario está en manos de Martín Irurzun, otro de los camaristas federales que suele olfatear con acierto la dirección de los vientos del poder interno o externo.
hugo morales / dju